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GUERRA EN YUGOSLAVIA La implicación española

Aznar pide ante Rugova que no se creen falsas ilusiones sobre la independencia de Kosovo

El líder de los albanokosovares, Ibrahim Rugova, afirmó ayer en Madrid que comparte con el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) el objetivo de la independencia, aunque su prioridad en estos momentos es el regreso al territorio de la población albanokosovar expulsada por la fuerza por las tropas serbias. El presidente del Gobierno español, José María Aznar, pidió a Rugova que "ejerza un liderazgo moderado", y afirmó que no se deben "crear falsas o desmesuradas expectativas" sobre el futuro de la actual provincia serbia.

Rugova, que en breve se reunirá con todas las fuerzas albanokosovares, afirmó que colaborará estrechamente con la administración interina que la comunidad internacional pondrá en pie en Kosovo, una vez que proceda a la ocupación militar del territorio."Estoy dispuesto a colaborar con la administración internacional, con la OTAN, con todas las partes, civiles y militares", afirmó Rugova, que dijo haberse sentido como un "rehén" y "un prisionero" mientras estuvo en Kosovo y que se entrevistó al menos en dos ocasiones con el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic.

Rugova, que se reunió con el presidente del Gobierno tras ser recibido en el palacio de la Zarzuela por el rey Juan Carlos, quiso dejar claro que su objetivo político es la independencia de Kosovo, y recordó que en los acuerdos de Rambouillet ya se contemplaba la celebración de un referéndum de autodeterminación tras una periodo de autonomia de tres años bajo protección internacional.

En la conferencia de prensa que ofreció junto a Rugova, Aznar salió inmediamente al paso y dijo que la comunidad internacional no puede "crear falsas o desmesuradas expectativas" sobre lo que puede ser la evolución de la zona, ni apoyar nada que no esté en la propuesta concertada por el G-8.

El presidente del Gobierno también quiso dejar claro que los serbios no están en condiciones de poner condiciones a la OTAN, ni exigir que se apruebe una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para aceptar el despliegue de una fuerza internacional en Kosovo. "La retirada de las fuerzas serbias de Kosovo no debe abrir en ningún caso un vacío", afirmó Aznar, que abogó por un despliegue "inmediato y coordinado de la fuerza internacional". El jefe del Gobierno español reconoció que es importante que el Consejo de Seguridad de las ONU apruebe una resolución sobre el despliegue y la administración internacional de Kosovo, para lo que es imprescindible el acuerdo de Rusia y China, pero subrayó que "Milosevic no está en situación de exigir que haya una resolución previa, que podría interpretarse como un pretexto para abrir ese vacío que sería indeseable".

Rugova, que visitó en Madrid un centro de acogida de refugiados albanokosovares antes de viajar a Alemania, dijo que su obsesión actual es el regreso de sus compatriotas a Kosovo. La provincia, según Rugova, está "vacía", y su capital, Pristina, es una "ciudad fantasma". Para el líder albanokosovar, cuanto antes entren las fuerzas de la OTAN antes regresarán los refugiados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de junio de 1999