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Matrimonio interracial en tierra del Ku Klux Klan

Alabama vota la abolición de un artículo de su Constitución que perpetuaba el racismo

Alabama, el Estado del profundo sur estadounidense famoso por su espesa y sangrienta historia de linchamientos protagonizados por el Ku Klux Klan y otros grupos blancos racistas, acaba de dar el primer paso para la abolición de un anacronismo vergonzoso. Su Senado ha votado, como lo había hecho el pasado abril su Cámara de Representantes, a favor de la abolición del artículo de su Constitución que, aunque ya no se aplicaba, prohíbe a "cualquier negro o descendiente de negros" casarse con un blanco o una blanca.Pero la decisión de los legisladores, audaz simbólicamente para ese estado, tendrá que ser aprobada o rechazada por los electores. El 12 de octubre, los habitantes de Alabama votarán si están de acuerdo con su Cámara de Representantes y su Senado y aceptan por tanto que desaparezca de la Constitución estatal, redactada y aprobada en 1901, el ominoso artículo que prohíbe los matrimonios interraciales.

Alabama se había convertido en el último Estado de la Unión en mantener una cláusula de ese tipo en su Carta Magna, tras la abolición -en un referéndum celebrado el pasado noviembre- de un artículo semejante por los electores de Carolina del Sur. El artículo de Carolina Sur, vigente desde 1895, prohibía "el matrimonio de una persona blanca con un negro, un mulato o cualquiera que tenga un octavo o más de sangre negra".

Las dos cámaras del Congreso de Alabama votaron a favor de la supresión, sin ningún voto en contra. "Esto envía un claro mensaje a todo el país: que Albama no es tan palurda y retrasada como alguna gente cree", dice Alvin Holmes, el congresista demócrata que promueve la reforma constitucional. "El artículo en cuestión", añade, "perpetúa los tiempos de la esclavitud y la discriminación de los afroamericanos".

Mayoría blanca

Alabama no podía aplicar, de hecho, su legislación contra el matrimonio interracial desde que en 1967 el Tribunal Supremo de Estados Unidos arrojó a la papelera una disposición semejante en las leyes de Virginia. No obstante, nadie se atrevía a proponer en Alabama la derogación de la cláusula constitucional. Alabama, un Estado todavía muy agrícola, cuenta con 4,5 millones de habitantes, de los que 3 millones son blancos, 1 millón, negros, y el resto, de otros grupos étnicos y culturales. La última encuesta arroja una mayoría del 63% a favor de abolir la prohibición de los matrimonios interraciales frente a un 27% que la defiende.Pero entre los partidarios de la abolición se encuentra mucha gente, como el congresista Phil Crigler, que lo hace por una mera cuestión de imagen. "Yo seguiré educando a mis hijos en la idea de que es perverso que un negro se case con una blanca, pero si a algunos les molesta que eso esté escrito en la Constitución de nuestro Estado, no tengo inconveniente en que se borre", dice Crigler.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de junio de 1999