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El sospechoso, que pasa hoy a disposición judicial fue visto en Vitoria tres días después del crimen

VIENE DE LA PÁGINA 1 La Ertzaintza detuvo el pasado sábado por la tarde en Madrid a Juan Luis Larrañaga y le trasladó a la comisaría que la Policía vasca tiene en Vitoria. Tras 72 horas en las dependencias policiales, el detenido pasa hoy a disposición judicial. Una vez que el titular del Juzgado de Instrucción número 3, encargado de la investigación, le tome declaración, decidirá su traslado a la prisión de Nanclares de la Oca si observa indicios suficientes de que la persona detenida ha participado en el crimen. Tres días después del asesinato, Larrañaga fue visto en Vitoria. Fuentes cercanas a su familia confirmaron que le saludaron en una céntrica calle de la capital alavesa. Pista falsa La Ertzaintza centró sus pesquisas en un primer momento en un hombre que había matado a su ex mujer y cuya acusación llevaba la abogada Begoña Rubio. Sin embargo, enseguida descartó esta posibilidad al comprobar que la pista perdía peso y dirigió la investigación hacia el actual detenido, al que arrestó cinco días después del asesinato. El hecho de que fuera muy conocido entre los despachos formados por mujeres ha sido una de las circunstancias que ha dirigido los pasos de los investigadores y ayudaría a explicar que la letrada asesinada le conociera posiblemente, aunque la Ertzaintza mantienen una absoluto mutismo sobre el móvil exacto del crimen. Las mismas fuentes próximas a la familia de Juan Luis Larrañaga explicaron que tenía frecuentes problemas con su mujer, agudizados en gran medida por la inestable situación financiera que atravesaba el matrimonio, que tiene un hijo de once años. Así, quince días antes del asesinato, el sospechoso se separó físicamente de su mujer y se fue a vivir al domicilio materno, en Azkoitia. La Ertzaintza detuvo a Larrañaga cuando se dirigía al piso que su novia tiene en Madrid, con la que convivía desde hace un tiempo. El descubrimiento de esta relación pudo ser el detonante que llevó a su mujer a la separación. El Colegio de Abogados de Álava y la familia de Begoña Rubio integrarán la acusación particular. El Colegio estará representado por Joaquín Oficialdegi y por Miguel Zulaika, mientras que el letrado donostiarra Carlos Guinea se ocupará de la representación familiar. Precisamente, el presidente del Colegio de Abogados, José Vidal Sucunza, ha solicitado cautela a la sociedad y a los medios de comunicación ante el riesgo de que se realice "un juicio paralelo". "Todo lo que se publica puede perjudicar al proceso, porque el sospechoso está continuamente en el punto de mira de la opinión pública", informa Pedro González de Viñaspre. La vista, un juicio con jurado popular, estará presidido por un magistrado de la Audiencia Provincial de Vitoria. Por su parte, el acusado cuenta ya con un abogado, que se desplazará hoy a Vitoria desde San Sebastián, donde ejerce su profesión. Begoña Rubio fue hallada muerta en la madrugada del martes de la pasada semana. Estaba tendida en el suelo de su despacho en medio de un charco de sangre. El cadáver fue descubierto por el propio padre, que alarmado por la tardanda de su hija acudió a la oficina. La abogada recibió un corte en el cuello y varios en los pechos. Fuentes de la familia aseguraron que se defendió con fuerza de su agresor, ya que se han encontrado numerosos restos de uñas y de pelos en su cadáver. La letrada llevaba todo tipo de casos, pero colaboraba con asiduidad con la Asociación Clara Campoamor, dedicada a la defensa de mujeres y niños maltratados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 1999

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