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Defensa lleva gastados 1.222 millones tras un mes de guerra

El ministro de Defensa, Eduardo Serra, reveló ayer en el Congreso, a preguntas del diputado socialista Pedro Moya, que España lleva gastados 1.222 millones de pesetas en las operaciones de la OTAN contra Yugoslavia.Esta cifra, que abarca desde el inicio de los ataques el pasado 24 de marzo hasta el 30 de abril, incluye los siete aviones (seis cazas F-18 y un Hércules de abastecimiento en vuelo) desplegados en la base italiana de Aviano y los dos buques que patrullan con la flota aliada en el Adriático. Aunque el ministro no lo especificó, debe estar excluido el contingente de 400 soldados enviado a Albania para levantar un campo de refugiados, que cuesta más de 7.000 millones de pesetas.

Si se compara el coste de las operaciones militares con las cantidades prometidas para ayuda humanitaria (600 millones en fondos de emergencia, 500 para acoger refugiados, 7.000 de créditos de ayuda al desarrollo y 1.400 de subvenciones a las ONG), se trata de una cifra reducida. No ocurre lo mismo, sin embargo, cuando la comparación se hace con el dinero efectivamente entregado a las organizaciones que se ocupan de los refugiados durante el primer mes de guerra: 604 millones. Como referencia, el Gobierno del Reino Unido informó el martes de que la guerra de Kosovo le ha costado ya 120 millones de euros (20.100 millones de pesetas), que se reparten a partes casi iguales entre el gasto militar y el de la ayuda humanitaria.

Crédito extraordinario

Serra no reveló de qué partida saldrá el dinero para financiar las acciones bélicas. Admitió que se trata del "prototipo de gasto extraordinario y que, por tanto, necesita una consignación no prevista cuando se elaboraron los Presupuestos Generales del Estado". Pero no dedujo de esta afirmación que haya que aprobar un crédito extraordinario, sino que citó esta opción junto a otras, como una "modificación de crédito o una rebaja de partidas de Defensa o de otros ministerios".Recordó que uno de los objetivos del Gobierno es la reducción del déficit, por lo que agregó: "Si encontramos partidas presupuestarias vigentes que puedan disminuir para hacer frente a los gastos de las operaciones, tanto mejor, porque no habrá que traer un crédito extraordinario".

Cuando empleó el verbo traer se refería a que un crédito extraordinario debe ser ratificado por el Parlamento, que tendría así la última palabra sobre la participación de España en la guerra al aprobar o no su financiación. Esto no ocurre si se realiza un mero ajuste presupuestario. Serra señaló también que los F-18 españoles han realizado hasta ahora más de 100 misiones, tanto de defensa aérea, para proteger a otros aviones aliados, como de ataque a suelo, sobre blancos predeterminados o "de oportunidad", que se seleccionan sobre la marcha y son más susceptibles de errores, aunque han tenido un "porcentaje de éxito extraordinariamente elevado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 1999