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Aznar promete fijar el papel del Parlamento español ante conflictos como el de Kosovo

El presidente José María Aznar evitó ayer, como hace una semana, comprometerse a consultar o pedir permiso al Congreso antes de decidir la participación española en una eventual invasión terrestre de Kosovo. En cambio, anunció la presentación de un "código de conducta" que fije los mecanismos de relación con el Parlamento en conflictos como el actual. Se trata, con otras palabras, de la misma promesa que hizo el pasado 30 de marzo y cayó en el olvido. El Congreso aprobó ayer, por unanimidad, su primera resolución sobre el conflicto de Yugoslavia, en la que apuesta por la salida diplomática.

El diputado de Izquierda Unida Felipe Alcaraz no consiguió que Aznar le contestase si pedirá o no permiso a las Cortes antes de comprometer la participación de tropas españolas en un hipotético ataque terrestre a Yugoslavia. Repitiendo casi textualmente sus palabras del pasado día 3, el presidente dijo que "el Gobierno, en el supuesto de que sea necesaria una intervención terrestre en la crisis de Kosovo, comparecerá inmediatamente ante la Cámara", sin precisar si lo hará antes o después de decidir y si la opinión de los diputados será vinculante.Aznar aseguró que "no hay ningún vacío legal a la hora de tomar estas decisiones", pero sus argumentos avalaron la tesis contraria. Sostuvo que el artículo 63 de la Constitución -que atribuye al Rey, previa autorización de las Cortes, la facultad de declarar la guerra- no es aplicable a este caso; como tampoco lo es, agregó, la resolución del Congreso de octubre de 1995 según la cual "la participación española en operaciones de paz se hará siempre bajo la autoridad de las Naciones Unidas y por mandato de su Consejo de Seguridad".

Ni guerra ni paz

En consecuencia, los ataques de la OTAN contra Yugoslavia no son una operación de guerra, ni tampoco una operación de paz, sino "una operación de carácter humanitario para evitar una limpieza étnica, mal que a ustedes les pese", afirmó dirigiéndose a los diputados de IU.Pese a no reconocer que haya vacío legal, anunció que "el Gobierno está dispuesto a presentar ante los grupos parlamentarios un informe en el cual pueda establecer las pautas generales o el código de actuación en virtud del cual el Gobierno, en su relación con el Parlamento, pueda establecer los mecanismos convenientes para cualquier circunstancia que se pueda producir en ésta o en otras operaciones de carácter humanitario que la Alianza Atlántica pueda llevar adelante".

En realidad, Aznar ya hizo este anuncio, aunque con otras palabras, el pasado 30 de marzo, cuando compareció en el Congreso para informar sobre la cumbre de la Unión Europea en Berlín, a la semana de comenzar los ataques contra Yugoslavia.

Entonces dijo que, antes de la cumbre de la OTAN en Washington, que tuvo lugar del 23 al 25 de abril, el Gobierno expondría ante el Parlamento "sus criterios en relación con lo que debe ser la participación española en este tipo de conflictos", promoviendo "el correspondiente debate y resolución parlamentaria", que sustituyera a la aprobada en 1995.

En los últimos días, sin embargo, tanto el PSOE como IU han presentado sendas propuestas, que deberán ser votadas por el pleno del Congreso, en las que exigen que la participación de tropas españolas en una operación terrestre en Kosovo se someta a autorización previa de las Cortes.

Ayer se produjo, precisamente, el primer pronunciamiento formal del Parlamento español sobre el conflicto iniciado hace 50 días. La Comisión de Exteriores aprobó por unanimidad la siguiente resolución: "El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a proseguir y reforzar los esfuerzos políticos y diplomáticos, tanto bilaterales como multilaterales, y muy especialmente en Naciones Unidas, para lograr una solución a la crisis en Kosovo conforme a los criterios propuestos por el grupo de los siete más Rusia, y que contemple y permita su efectiva puesta en práctica".

Consenso

El texto fue consensuado por todos los grupos después de que el diputado del Bloque Nacionalista Galego Francisco Rodríguez lo aceptase como mal menor, consciente de que su propuesta inicial, que condenaba los ataques de la OTAN, sería rechazada igual que lo fue hace varias semanas otra similar de IU.El pleno fue escenario de otras tres preguntas sobre el conflicto, ya que el PSOE formuló una y el PP, quizá para rebatir las críticas a la falta de información, otras dos. Sin embargo, algunos diputados no parecían demasiado interesados en las explicaciones y el presidente del Congreso, Federico Trillo, tuvo que amenazarles con requisar sus teléfonos móviles, que provocaban interferencias en la megafonía del hemiciclo.

Ya en los pasillos, el candidato socialista José Borrell calificó de "escándalo" que no se haya subvencionado aún a las ONG que atienden a los refugiados y agregó que Aznar "debería pagar al menos las fotos que se hace con ellos". Por su parte, fuentes gubernamentales destacaron que las críticas al Gobierno del director del centro de acogida de Sigüenza han sido descalificadas por sus superiores de la Comisión Católica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 1999

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