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DESAPARECE UNO DE LOS GRANDES ACTORES BRITÁNICOS

Dirk Bogarde muere de un ataque al corazón

El actor, de 78 años, llevaba desde 1996 en constantes cuidados tras sufrir un derrame cerebral

Hijo del director del departamento de fotografía del rotativo The London Times y de una actriz de teatro, Dirk Bogarde nació en Londres en 1921. Estudió arte dramático en el Royal College of Arts y trabajó como fotógrafo. Precisamente este último empleo le valió captar el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, evento del que también tomó apuntes como dibujante. Convertido en el actor favorito del público británico de los años 50 por su atractivo y aspecto de ciudadano sin tacha, su nombre quedaría unido a varios de los papeles más arriesgados del cine.Del papel de médico jovial y desenfadado pasó a protagonizar algunos de los títulos más famosos del cine británico de calidad. En 1961, el realizador Basil Dearden le convirtió en el filme Víctima en un atormentado homosexual, casado y objeto por ello de un chantaje. Un año antes, Hollywood le había brindado para su debú en Estados Unidos nada menos que una biografía novelada del compositor Franz Liszt. Se titulaba Sueño de amor y la filmó Charles Vidor.

Pero tal vez Bogarde se haya ganado un lugar en la historia del cine gracias a otro compatriota suyo, Joseph Losey. Éste le dirigió en El tigre dormido, Accidente, Rey y patria o El sirviente, donde encarnaba a un mayordomo que destruye a su señor, el actor James Fox. Todos estos títulos le valieron la aclamación de la crítica sin que el público le diera la espalda por haber optado por papeles dramáticos. En la década de los 70 el realizador italiano Luchino Visconti le ofreció otra película considerada ayer por algunos biógrafos del actor como la mejor de su filmografía. Se trataba de Muerte en Venecia, donde Bogarde daba vida a un compositor enfermo y obsesionado por un muchacho que conoce en la playa del Lido de la ciudad. Visconti y el propio actor filmaron primero otra obra , La caída de los dioses, una dura alegoría de las atrocidades y posterior descalabro nazi.

Años después revisaría ese mismo ambiente de la mano de otra italiana, la directora Liliana Cavani. Portero de Noche, donde compartía la cartelera con Charlotte Rampling, intentaba penetrar en la memoria de una presa de campo de concentración que reconoce a su carcelero años después. La crítica no fue esta vez demasiado benevolente con la cinta, pero la imagen de Rampling con unos tirantes y una gorra militar como toda indumentaria es una de las más turbadoras del cine.

Casi alejado del cine, a finales de los años 80, Dirk Bogarde publicó su autobiografía. La excelente acogida de los críticos le animó a escribir luego varias novelas. El año pasado salió a la venta el segundo tomo de sus recuerdos vitales. En el momento de morir le atendía la misma enfermera que le cuidaba desde que, en 1996, sufriera un derrame cerebral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 1999