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Un nuevo acuerdo institucional permitirá acabar definitivamente las obras del MNAC en el 2002

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) parece a punto de salir de su larga travesía por el desierto. Tras casi dos años de parálisis, parece cercana la reanudación de las obras para dejar terminado el conjunto museístico más importante de Cataluña. El Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y el Ministerio de Cultura han aprobado la inversión de 4.500 millones de pesetas para esta última fase, cantidad que aportan a partes iguales. Sólo falta fijar la fecha para la firma del acuerdo que, si no sufre nuevos retrasos, permitirá acabar el centro en el 2002.

Estos últimos 4.500 millones de pesetas de inversión se destinarán a la instalación de las colecciones de los siglos XVI al XX, desde el Renacimiento a Dau al Set, así como al traslado de la Biblioteca de los Museos, actualmente en la calle de Comerç, al edificio del Palau Nacional de Montjuïc. Casi la mitad de esta cantidad se dedicará a las obras de consolidación del museo -que históricamente han sido las más costosas dado el mal estado en que se encontraba este edificio, construido como arquitectura efímera durante la Exposición Universal de 1929- y el resto se invertirá en el proyecto arquitectónico y museográfico. El proyecto de estructuras y consolidación ya está hecho, por lo que, una vez que se disponga del presupuesto necesario, podrán licitarse las obras en el plazo de dos meses, lo que permitirá iniciarlas en octubre de este año. Esta primera fase durará aproximadamente doce meses. El proyecto arquitectónico aún no se ha encargado, a la espera de la firma de este acuerdo definitivo. Con todo, el equipo del museo tiene preparado ya el plan de funcionamiento y necesidades con el fin de que los trabajos puedan comenzar en cuanto se disponga de la aportación presupuestaria. Las obras afectarán a las salas que rodean la Sala Oval, que acogerán las colecciones del Renacimiento y el Barroco, periodos de los que el museo conserva una interesante colección que sólo ha podido mostrar estos años a través de exposiciones temporales. El grueso de las obras afecta a la planta superior, en donde se situarán la Biblioteca de los Museos y las colecciones de los siglos XVIII, XIX y XX, lo que implica el traslado definitivo del Museo de Arte Moderno (situado actualmente en el parque de la Ciutadella, en un edificio anexo al Parlament), que esta institución viene reclamando desde años. Esta fase implica también la adecuación del área de administración, dirección, talleres de restauración y almacén. Durante todos estos años, los profesionales del museo han trabajado en una situación más que precaria, ya que prácticamente todos sus servicios se encuentran en barracones provisionales situados en la parte trasera del edificio. Según las previsiones iniciales, el conjunto de las obras, incluido el traslado del MAM, podrá estar acabado en el año 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 1999

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