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GUERRA EN YUGOSLAVIA. Política y diplomacia

Una gran oportunidad para el mercado negro

Los compradores yugoslavos llegan a pagar hasta un 50% más por la gasolina y los derivados del petróleo

El embargo de petróleo a Yugoslavia planeado por la OTAN ya ha creado un mercado negro en el que los compradores serbios llegan a pagar hasta un 50% más por la gasolina y otros productos refinados. Así lo aseguran al menos los intermediarios europeos. Aunque no se espera que el embargo corte por completo el tráfico de petróleo a Yugoslavia, va a agravar lo que ya es una grave crisis de abastecimiento. China, uno de los mayores proveedores de petróleo de Yugoslavia y uno de los más duros opositores a la campaña de ataques aéreos de la OTAN, ha cancelado recientemente su contrato con Belgrado porque no se le ha pagado una factura de 195 millones de dólares (unos 30.600 millones de pesetas). Esa circunstancia, y el hecho de que la mayoría de las refinerías yugoslavas han sido bombardeadas e inutilizadas, obligan al régimen serbio a importar todos los derivados del petróleo ya refinados. Rusia, que el pasado año vendió a Yugoslavia el 40% de la gasolina utilizada por este país, es el único proveedor importante que le queda a Belgrado, según Chris Kushlis, analista del PlanEcon Inc., una consultora energética de EEUU especializada en los países de Europa del Este.

A diferencia de China, explica Kushlis, Rusia esta dispuesta a seguir vendiendo petróleo a Yugoslavia a pesar de que este país le debe 170 millones de dólares (unos 26.700 millones de pesetas) en facturas no pagadas. Según la empresa Lukoil, uno de las mayores en Rusia, los intermediarios europeos han abierto nuevas líneas de crédito a Yugoslavia. La cantidad de petróleo que Rusia podrá o querrá vender a Belgrado sigue siendo una incógnita.

Pero el embargo, que debería comenzar esta semana, supone que las entregas por vía marítima serán prácticamente imposibles. "Pienso que la mayor cantidad del combustible de contrabando llegará por tierra", dice Milan Vego, un ex oficial de la Marina yugoslava, profesor en la Escuela de Guerra de la Marina de EEUU en Newport, Rhode Island. "La vía aérea es buena para algunas operaciones, pero para la seguridad de los contrabandistas no es adecuada", explica Vego.

Un banquero de Ginebra (Suiza), que suele dar crédito a los comerciantes de combustible, asegura que él y otros banqueros han sido contactados por serbios adinerados, a quienes no quiere identificar, que están abriendo letras de crédito para financiar la compra de derivados del petróleo. Los intermediarios europeos dicen que el petróleo de contrabando puede cambiar de manos muchas veces en el trayecto, por lo que es difícil saber de dónde procede. Pero también aseguran que parte de ese contrabando se podría originar en refinerías de países que van a secundar el embargo, incluido Estados Unidos.

Algunos de estos mismos intermediarios dicen tener pruebas de que los compradores de petróleo en nombre de Yugoslavia están contratando cargamentos de petróleo refinado pagando entre un 20% y un 50% por encima del precio de mercado.

"Cada vez que hay un embargo existe una gran oportunidad de negocio", asegura el presidente de una mediana empresa de Londres intermediara en el negocio petrolero que, hasta la pasada semana, vendió combustible a Yugoslavia. "Todo lo que puedes hacer es venderlo caro para lograr beneficios".

Aparte de Rusia, los principales proveedores de combustible de Yugoslavia han sido Croacia, Bulgaria, Libia y Rumania. La Federación Yugoslava produce unos 20.000 barriles de crudo al día, lo que sólo cubre un tercio de sus necesidades en tiempos de paz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de abril de 1999