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Entre el sindicalismo y la política

La fragmentación política entre nacionalistas y no nacionalistas tiene su reflejo sindical. El problema se plantea cuando uno, además de sindicalista, es político. En el nombre de la lucha obrera se puede convocar una huelga por las 35 horas y en el nombre de los acuerdos políticos y la construcción nacional votar en el Parlamento una resolución en contra. Es el caso de Rafa Díez, secretario general de LAB y parlamentario de Euskal Herritarrok. ¿Está la huelga politizada? Según como se mire. Para CC OO, ELA y LAB convocan el paro en Navarra para intentar romper el marco sindical allí existente, con mayoría de UGT y Comisiones. Hay una evidencia: José Elorrieta, secretario general de ELA, de una u otra forma, siempre es protagonista. Empujó el Acuerdo de Estella y, ahora, tras años sin hablarse con los sindicatos no nacionalistas, visita sus sedes para ir de la mano a la huelga. Pero un frente puede hacer que se le debilite el otro. La Administración vasca, con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, al frente, apoyó el paro de una hora por el acuerdo de Estella -sin un respaldo importante-. Sin embargo, no quiere ni pensar en enemistarse con los empresarios con una huelga general por las 35 horas. Los compañeros de viaje de ELA y LAB en la "construcción nacional", PNV y EA, les han dado aquí la espalda desde el primer momento. Elorrieta se mostró el viernes duro con Ibarretxe por las palabras del lehendakari contra la convocatoria del 21 de mayo. A cambio cuentan con UGT, EH e IU.

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