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El Defensor interviene en el conflicto de la casa aislada por la valla de Melilla

El presidente de la Asociación Pro-Derechos Humanos de Melilla, José Alonso, anunció ayer que pedirá la mediación del Defensor del Pueblo, Fernando Álvarez de Miranda, para que solucione el problema de las familias que han quedado atrapadas entre la verja de Melilla y Marruecos. Los 14 inquilinos españoles de la finca llamada Villa los abuelos, construida en 1947 en el espacio conocido como "tierra de nadie", se quedaron ayer aislados en territorio marroquí al ejecutarse el cerramiento del nuevo vallado que delimita el perímetro fronterizo. El Defensor del Pueblo ha solicitado un informe a la Delegación del Gobierno en Melilla para interceder en el conflicto. Los inquilinos, que ya presentaron ayer denuncias por "expropiación ilegal", argumentan que la Administración "ha usado la fuerza y la vía de hecho y no ha dado a los propietarios la oportunidad de defensa".Alonso explicó que los ciudadanos españoles "secuestrados" por el muro en "tierra de nadie", no pueden pasar hacia Melilla y tampoco hacia Marruecos porque su nacionalidad es española.

Uno de los miembros de estas familias, según relató el responsable de la ONG, se encuentra en Melilla alojado por el Gobierno de la ciudad en un albergue, porque la verja le impidió llegar ayer hasta su casa cuando regresaba de trabajar. Sus familiares tuvieron que entregarle por encima de la valla una bolsa con ropa y lo indispensable para poder pasar la noche fuera de su domicilio. A juicio de Alonso, la situación es "surrealista" y demuestra que la verja es una frontera no sólo física sino también la "frontera de la ley y del Estado de derecho".

No obstante, un portavoz del Ministerio de Fomento en Melilla aseguró que se ofreció a las familias 15 millones de pesetas y tres casas para que abandonaran la finca. En principio, señala el portavoz, aceptaron la oferta, pero luego la rechazaron.

Las familias atrapadas por la verja llevan viviendo en el lugar desde los años cuarenta y las autoridades no han respetado siquiera la servidumbre de paso que tiene cualquier finca, aunque se expropie, señaló Alonso, quien insistió en que la familia, antes de quedar aislada por la verja, planteó un interdicto que ha sido resuelto por el juez de forma irregular. "Aquí ya no hay ni justicia", apostilló.

Las 14 personas afectadas, entre las que hay dos niños de 3 y 6 años, comprobaron impotentes como unos obreros procedían a tender la doble valla de acero entrelazado y tres metros de altura que ha quedado a menos de un metro de la puerta de entrada a Villa los abuelos, que carece de accesos por territorio marroquí.

La Delegación del Gobierno ha justificado el trazado de la valla que delimita el territorio español en que la vivienda afectada "está fuera de los límites fronterizos de Melilla" y sostiene que la impermeabilización de la frontera es una obra de interés general "al igual que el establecimiento de los pasos fronterizos, que es competencia exclusiva del Estado".

Villa los abuelos, de 1.400 metros cuadrados, fue construida en 1947 en los terrenos comprendidos entre España y Marruecos y en los documentos de identidad de quienes la habitan figura como domicilio Marihuari (Melilla), además de que sus ocupantes pagan a la Administración española los recibos de agua y luz. "Aquí nos quedaremos y moriremos porque en esta casa nos criaron nuestros padres", aseguró, detrás del vallado, el portavoz de los inquilinos, Miguel Ángel Hernández, quien dijo tener "la misma sensación que cuando meten a alguien en un nicho, porque esto es como secuestrar a unas personas".

Este colectivo pide que se habilite una puerta de entrada de un metro de anchura para acceder a su vivienda desde Melilla, petición que ha sido denegada por la Administración, que alega que no se puede interrumpir el trazado de la valla por los sensores ópticos y acústicos que lo recorren.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de abril de 1999

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