EL DEBATE SOBRE LAS AUTONOMÍAS

Una reivindicación autonómica con tres años de antigüedad

El 8 de octubre de 1996, Jordi Pujol ya pronunció una conferencia en Barcelona ante militantes de Convergència Democràtica en la que propuso elevar al máximo el techo autonómico y de autogobierno de Cataluña. La fórmula se basaba en la revisión de todas aquellas leyes de carácter básico del Estado de signo restrictivo pero sin modificar ni un ápice la Constitución y el Estatuto, explotando al máximo sus posibilidades legales. Similares planteamientos a los expuestos ayer en la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE).El presidente de la Generalitat utilizó en 1996 varios dictámenes jurídicos de prestigiosos catedráticos, pero especialmente el dirigido por el profesor Enric Argullol, rector de la Universidad Pompeu Fabra. El informe propugnaba revisar más de 20 leyes. Algunas de ellas, como la reforma de la Administración del Estado, fuerzas de seguridad, puertos y costas, ya se pactaron en abril en la investidura de José María Aznar. Otras leyes a revisar abarcaban todo el espectro legislativo, incluso en temas como telecomunicaciones, radio y televisión, poder judicial, régimen local o Función Pública.

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Un techo más alto

Enric Argullol partía de la base del carácter evolutivo de las interpretaciones del Tribunal Constitucional (TC), lo que permitía a su juicio una nueva lectura de la Carta Magna mucho más proautonómica. Otro aspecto destacado del informe era el reconocimiento de la "heterogeneidad autonómica como principio para la articulación del Estado" y se subrayaba el caso especial de Cataluña con la singular decisión del restablecimiento de la Generalitat con la fórmula provisional de 1977.

Año de elecciones

Jordi Pujol basó su conferencia de ayer, casi al dedillo, en los mismos planteamientos jurídicos expuestos por Enric Argullol en su informe de 1996. Es decir, una relectura de la Constitución que permita a la Generalitat ampliar su capacidad legislativas para convertirse en la única administración en Cataluña, con máximas competencias incluida la tributaria. El presidente catalán no se cansó de subrayar que su conferencia en ESADE pretendía sobre todo dar una respuesta jurídica a sus aspiraciones de autogobierno.El documento de Argullol no se refería, sin embargo, a otras reivindicaciones formuladas últimamente por Pujol como la reforma del sistema de financiación autonómica. El discurso de ayer es el segundo de una serie de cuatro que el presidente de la Generalitat de Cataluña tiene previsto pronunciar a lo largo de este año electoral. El primero, a finales del año pasado, abordó el pacto fiscal. Ayer le tocó el turno al techo competencial. Los otros dos aludirán al Estado del bienestar y al crecimiento económico.

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