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Reportaje:

Ardillas urbanitas y jinetas en automóvil

Diferentes especies de murciélagos han colonizado los parques de Barcelona. El problema para otros mamíferos es que en su mayoría sólo pueden acceder a los parques por vía terrestre y eso siempre es difícil, por no decir peligroso, como prueba algún tejón atropellado. No obstante, se han visto ocasionalmente erizos en el parque del Laberint d"Horta y también están atestiguados los conejos. Las jinetas entran ocasionalmente en algunos parques (se ha recogida una electrocutada junto al Frenopático), y en el mismo del Laberint un zorro suele buscar comida en las papeleras y se ha zampado algunos patos ornamentales. Los jabalíes, especialmente hembras con jabatos, han frecuentado hasta tal punto el parque del Laberint que se ha debido disponer una valla eléctrica para proteger los trabajos de jardinería. En el mismo parque, cuya dotación faunística, por lo visto, lo convierte en el Ngorongoro de la ciudad, vive una importante colonia de ardillas, que estudia el biólogo del Museo de Zoología Josep Piqué. No es el único punto de la ciudad donde se ha visto a los simpáticos acróbatas: también están atestiguados en los jardines del Palau de Pedralbes, en el parque de Monterols, en el del Castell de l"Oreneta y en el del Putxet. Como en el caso de las aves, las ardillas urbanitas tienen menos peso y tamaño que sus congéneres silvestres, y alcanzan una edad más madura. Parece que el hábitat ciudadano les gusta especialmente. Piqué también sugirió crear una red de corredores con arbustos y árboles entre Collserola y los parques de la ciudad para posibilitar el acceso de animales. "Se debería preservar los árboles viejos en lugar de cortarlos y vigilar la poda de forma que las ardillas puedan circular por las ramas de árbol en árbol". Modesto tejón El biólogo del parque de Collserola Frances Llimona subrayó el interés de la fauna de vertebrados que vive en el gran parque: 225 especies, entre ellas 25 de mamíferos, una decena de anfibios y una docena de reptiles. "Una vida salvaje de la cual los barceloneses no somos muy conscientes y procesos naturales muy complejos". En Collserola se trabaja en programas de investigación con especies como la musaraña y la marta. Al tejón, animal modesto y discreto, se le ha consagrado un estudio que incluye una instalación de cría en cautividad y observación: se han soltado especímenes con emisores para su seguimiento y ya hay alguno preñado. Las jinetas han prosperado esplendorosamente en Collserola y emplean coches y electrodomésticos abandonados como promontorios naturales para sus letrinas y vida social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de febrero de 1999