Al 62% de los españoles les va bien, según la última encuesta del CIS

España va bien y además a los españoles el año de 1998 les trató de maravilla. Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), presentado ayer por el Gobierno, al 61,7% de los encuestados en diciembre pasado les fue personalmente bien o muy bien, el mayor grado de satisfacción desde 1987. Y los ciudadanos se muestran optimistas respecto a sus principales preocupaciones: el 58% cree que el problema del terrorismo mejorará y el 47%, que habrá menos paro.

El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José María Michavila, presentó los datos del barómetro del CIS de diciembre pasado, que a su juicio muestran un momento de "confianza sólida y fructífera sin precedentes" en la sociedad española. Ese optimismo no será "motivo de autocomplacencia" para el Ejecutivo del PP, aseguró, sino "de aliento para seguir impulsando durante los próximos años un proyecto de centro reformista, que cada vez cuenta con más apoyos por parte de los españoles".En un continuo de uno a diez, siendo el uno la extrema izquierda y el diez la extrema derecha, la media de las respuestas de los entrevistados se sitúa en un 4,81. Y quienes afirman que la situación política es buena o muy buena duplican a los que la califican de mala o muy mala, los mejores datos desde que se incluyó este indicador en la encuesta en 1985.

Respecto a la situación económica, los españoles están aún más satisfechos: es percibida como la mejor desde 1983 y sólo el 11,5% la califican de mala o muy mala. Además, la cuarta parte (26,6%) ha mejorado el estado de sus bolsillos en el último año y 32 de cada cien personas confían en que se llenen más en 1999. Eso sí, las alegrías del euro no dan para ahorrar: cuatro de cada diez no han conseguido guardar nada en 1998 y sólo un 16% confía en reservar más dinero este año.

Con esta feliz visión de la realidad española no es de extrañar que ocho de cada 10 entrevistados se muestre muy o bastante satisfecho con su nivel de vida y que la percepción de los problemas se vuelva más amable.

Quienes consideran el problema del terrorismo como el más grave se han reducido del 23% al 16%, si bien el 41% considera que éste es uno de los principales retos (se admitían dos respuestas) de la sociedad para el futuro, junto a la falta de puestos de trabajo (65,3%) y la lucha contra las desigualdades sociales (23,3%).

El paro sigue constituyendo la principal preocupación (el 49,5% de los encuestados) y la droga es citada en primer lugar por el 18,5%.

Pero si el optimismo es la tónica general respecto al desempleo (el 53% de los parados creen probable conseguir un trabajo este año) y la violencia (también en lo que atañe a la seguridad ciudadana), no sucede lo mismo con las drogas y la contaminación: el 36,6% vaticina un empeoramiento de la contaminación medioambiental en 1999, y el 26,8% profetiza lo mismo respecto a las toxicomanías. El siglo XXI se ve sombrío. Se habrá logrado una vacuna contra el sida (69%) y la curación del cáncer, pero persistirá el paro y habrá también más pobres y marginados (54,7%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de enero de 1999.

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