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Hockney recorre los paisajes de su vida

Coinciden en París una antológica y dos exposiciones temáticas del pintor británico

David Hockney, Espace / Paysage es el título de la exposición que mañana se abre al público en el Centro Pompidou de París y que ha sido organizada en colaboración con la Kunst Ausstellungshalle de Bonn. Se trata de la reunión de una cincuentena de pinturas, fotografías e instalaciones realizadas por Hockney a lo largo de su carrera, desde la primera mitad de los años sesenta hasta obras realizadas en 1997. Con esta muestra coinciden en París otras dos exposiciones dedicadas al artista. Una de ellas aborda su relación con Picasso. La otra documenta en fotos su vida.

La exposición que se exhibe en el Pompidou tiene un recorrido circular. Parte de las obras realizadas cuando Hockney aún vivía en Gran Bretaña pero estaba obsesionado con las piscinas de Los Ángeles, hasta obras realizadas en 1997, cuando ya es desde hace tiempo propietario de una de esas piscinas mil veces fotografiadas y vive en Estados Unidos pero prefiere inspirarse en su Yorkshire natal.El punto de partida de sus primeras obras es casi fetichista: en 1963 Hockney se dejaba seducir por las fotografías de musculosos jóvenes en bañador publicadas por la revista gay de Los Ángeles Physique Pictorial y los convertía en los héroes de sus primeras telas. Pero muy pronto los propios amigos y amores de Hockney ocupan el lugar de los modelos en papel satinado.

El pintor hace decenas de fotos, casi siempre Polaroid de revelado instantáneo, para luego retrabajarlas con la ayuda del lápiz o de las diapositivas. La cámara suplanta en gran parte los cuadernos de dibujo, los cuadernos de notas, y el lápiz aparece más tarde, una vez que el encuadre y la composición ya están decididos con la ayuda de la reproducción mecánica de las imágenes.

Un chapuzón

La célebre tela A bigger splash fue explicada así por el propio Hockney: "Bastó con una muy pequeña parte de un segundo para fotografiar el chapuzón, pero necesité 75 horas para pintarlo". Y, justo retorno de las cosas o pago del peaje debido, ese A bigger splash se convertirá en una película de ficción, firmada por Hazan y Mingay, que tiene como protagonista al propio Hockney y que cuenta el drama sentimental que se oculta tras la pintura.El filme, sólo presentado en España a través de las filmotecas, es uno de los mejores jamás realizados sobre el trabajo de un pintor y sobre las relaciones entre la vida y su sublimación artística.

La evolución de la tecnología va transformando el trabajo de Hockney, que entre 1982 y 1986 casi hace desaparecer la pintura y trabaja sobre todo cuestiones de perspectiva a base de emplear distintas focales que le empujan a realizar sus fotocollages.

Las fotocopiadoras le estimulan hacia otras direcciones, mientras que los ordenadores y la imagen numérica están detrás de sus últimas composiciones en cinemascope, a veces surgidas de impresoras láser, a veces de su recorte y pegado de fotos.

Pero París no sólo acoge hasta el 26 de abril la reflexión pictórica de Hockney sobre el paisaje, sino que también abre el hotel Salé, más conocido como Museo Picasso, a un diálogo entre Hockney y el artista español, el que más le ha influido. Descubrió a Picasso en 1960, gracias a una retrospectiva en la Tate Gallery que visitó en ocho ocasiones. Las citas explícitas aparecen a partir de 1971, y en 1973 realiza unos grabados de homenaje al malagueño. En 1976 se embarca en una serie de aguafuertes sobre El hombre de la guitarra azul, y en 1979 realiza en Los Ángeles tres decorados para el teatro, piezas para las que también había trabajado Picasso. Luego sus fotografías, ofreciendo múltiples puntos de vista de un mismo paisaje, son su aportación al cubismo analítico, una asunción ya muy libre de las enseñanzas del maestro. Los dos años de estancia parisiense de Hockney, justo antes de partir para Estados Unidos, sirvieron para que profundizara en sus estudios picassianos.

En 1981 Hockney compró para su colección personal su primer picasso. Más tarde ha aceptado interpretar uno de los personajes de Le désir atrapé para la queue, único texto dramático escrito por el malagueño, en el Guggenheim de Nueva York, y ha dado diversas conferencias en Estados Unidos sobre la importancia de Picasso para él y para la pintura contemporánea.

Digamos por último que La maison européenne de la photographie también dedica, durante un mes, sus salas a Hockney, de manera que durante febrero y marzo coincidirán en París tres grandes exposiciones sobre el artista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 1999