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Los creadores de 'Dolly' preparan la clonación de células humanas

El Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia), donde un equipo científico dirigido por Ian Wilmut creó a la oveja clónica Dolly, se prepara ya para aprovechar las aplicaciones terapéuticas de su técnica. El centro sigue oponiéndose a la clonación de personas completas, pero la clonación y cultivo de células madre humanas, capaces de generar cualquier tipo de tejido adulto, será pronto un hecho en sus laboratorios.Según Harry Griffin, director adjunto del Roslin, el instituto busca ahora con varias empresas comerciales y centros académicos "la mejor forma de aplicar la clonación de embriones a la curación de enfermedades".

El instituto emitió ayer un comunicado en el que subrayaba que una cosa es la "clonación con fines reproductivos", es decir para crear seres humanos idénticos, y "otra es la transferencia de núcleos". Esta última permite obtener un embrión clónico a base de extraer el núcleo de cualquier célula de una persona adulta, que contiene toda la información genética de ese individuo, e introducirlo en un óvulo humano sin fecundar al que previamente se le ha extraído su propio núcleo.

Si el embrión resultante fuera implantado en una mujer, podría nacer un bebé clónico. Para evitar dudas, el instituto Roslin asegura que sólo lo dejaría desarrollarse durante 14 días, y con el único objetivo de obtener de él las células madre. Una vez estimuladas, éstas son capaces de diferenciarse en cualquier tipo de tejido adulto. Al proceder de un embrión clónico, los tejidos no provocarían rechazo alguno en un trasplante.

Documental polémico

La nota explicativa publicada por el equipo de Edimburgo trataba de distanciarse de "un decepcionante y efectista" documental presentado en la noche del martes en el informativo Newsnight de la BBC. Éste apuntaba que Geron Corporation, una firma estadounidense, estaba dispuesta a financiar en breve las investigaciones del Roslin.Para Harry Griffin, el programa no hizo distingos entre las distintas aplicaciones terapéuticas de la clonación. También olvidó mencionar el informe publicado en diciembre de 1998 por el Centro para la Fertilización y Embriología Humana. Dicho órgano asesor del Gobierno, recuerda el laboratorio, "apoya la investigación médica que trate de clonar tejidos para curar enfermedades". Elaborada tras una exhaustiva consulta pública, su recomendación está siendo estudiada por el Ejecutivo de Tony Blair. "Sin la aprobación del centro, el Reino Unido no permitirá las investigaciones en el terreno de la clonación de seres humanos", ha recalcado el propio Griffin.

Aunque el Parlamento debe refrendar cualquier decisión tomada al respecto, pocos científicos creen que el Gobierno prohíba la uso de células embrionarias en medicina, siempre que el fin sea obtener una célula clónica, y no un niño clónico.

Nada de esto pareció preocupar a los tres millonarios anónimos presentados en el mismo programa de la BBC, que han ofrecido sumas abultadísimas a varios centros privados para que les clonen. Otra de las tendencias apuntadas por el programa es la de conservar algunas células de los embriones obtenidos por fecundación in vitro que luego se implanten. Si el hijo nacido llegara a fallecer, los padres pedirían una clonación para recuperar una copia genética de él.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de enero de 1999