Muere en París el maestro de actores Jacques Lecoq

El director fundó, junto a Giorgio Strehler y Paolo Grassi, el Piccolo Teatro de Milán

Jacques Lecoq tenía poco más de 20 años cuando debutó como actor. Su formación era de deportista y durante los últimos años de la ocupación alemana se había ganado la vida dando clases como profesor de gimnasia. La enseñanza y la atención al cuerpo serán los dos ejes de la carrera de este cerebro en la sombra de muchas carreras espectaculares, como las del director Antoine Vitez, la de una Ariane Mnouchkine que decía haber aprendido de él toda su técnica, o la del dramaturgo cubano Eduardo Manet, así como la de los grupos Mummenschanz o Footsbarn.

Otro hecho que marcó la trayectoria de Lecoq fue su viaje a Italia. Allí, en 1948, descubre la Commedia dell'arte y su juego con las máscaras. Junto con Giorgio Strehler y Paolo Grassi, funda la escuela del Piccolo Teatro de Milán y dirige óperas o teatro colaborando con dramaturgos como Dario Fo e Ionesco o con compositores como Luciano Berio.Al regresar a Francia crea su propia escuela, en París, para acoger cada año a 130 alumnos en el 57 de la Rue du Faubourg Saint Denis, aunque también dirige, junto con Sacha Pittoef, una puesta en escena de Le roi cerf que causa un gran impacto. Lecoq, que había cumplido ya los 77 años, seguía al pie del cañón hasta hace muy poco tiempo, cuando el cáncer le obligó a renunciar a la actividad física. Hace 10 meses publicó Le corps poétique, un libro en el que exponía su teoría del teatro corporal, una forma de expresión que él distinguía del mimo porque no renunciaba a la palabra. La tradición popular italiana, unida a su interés por lo realizado por los artistas de circo, muy especialmente los payasos, había alimentado su reflexión.

Lecoq pasaba por ser, después de Copeau, uno de los grandes renovadores de la escena francesa aunque su voluntad pedagógica le llevó a ser un personaje mucho más conocido de los profesionales que del gran público. La idea básica del "conocerse a sí mismo" la aplicaba al cuerpo, a todos sus resortes, a todas las posibilidades del mismo, y pedía al actor que fuese consciente de todas las posibilidades expresivas de su principal instrumento de comunicación con el público. Su hijo ha asegurado que la escuela seguirá abierta y funcionando, evolucionando a partir de las teorías de su creador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de enero de 1999.