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Críticas a la sentencia que considera "atractiva" la cicatriz de una joven

Un colectivo de mujeres de Granada tilda al juez de "machista"

Expertos en jurisprudencia calificaron ayer de "machista" y "desafortunada" la argumentación de la sentencia dictada por un juez del municipio granadino de Almuñécar que rebajó la indemnización de una accidentada "porque su cicatriz sólo se ve en situaciones íntimas y cuando la mujer viste traje de baño". La resolución cataloga como "leve" el perjuicio estético para la afectada y razona que "la secuela podría ser un elemento de atracción física".

El razonamiento jurídico de Píñar concluye: "Viendo la belleza y el atractivo de la persona, cuestión tan subjetiva, la ligera curvatura y redondez que adquiere el muslo derecho en su parte superior [debido a la cicatriz] pudiera, para algunas personas, llegar a constituir un elemento de atracción". E insiste en que sobre gustos no hay nada escrito: "Tampoco cabe una afirmación categórica que lleve a calificarla de malformación, pues también, para determinados cánones de belleza, la curvatura femenina es elogiosa".María José López, abogada y miembro del Colectivo Independiente de Mujeres de Granada, considera que todas las valoraciones sobre la afectada hechas por Manuel Píñar Díaz,titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Almuñécar, "están fuera de lugar, porque se trata de enjuiciar las lesiones y sus consecuencias, y no las cuestiones estéticas".

La letrada se pregunta si Píñar habría redactado el escrito de igual modo si el sujeto de la indemnización hubiera sido de sexo masculino. "Un juez debe guiarse por criterios objetivos, y no por sus impulsos como macho", señaló López.

El dictamen judicial se ha conocido gracias a su publicación en la revista del Colegio de Abogados de Granada. En la sentencia, de tres folios, el magistrado hace una paradójica exposición sobre la belleza femenina. En la conclusión reconoce que la afectada, R. P. J., de 19 años, "tiene derecho a que su cuerpo se muestre como era antes del evento" y le asigna una indemnización de 385.236 pesetas.

Los hechos juzgados ocurrieron el 9 de octubre de 1996, cuando la moto en la que la joven viajaba como paquete no respetó una señal de stop y chocó contra un automóvil. La herida demandó a los conductores de ambos vehículos y su abogada solicitó una indemnización de 3.649.991 pesetas.

Precisamente, la letrada defensora, María del Mar Jiménez Guerrero, cree inadecuados los fundamentos de la sentencia dictada por el juez. "Me parece pésima", indicó. "No se ajusta a derecho y resulta inconcebible afirmar que una cicatriz pueda embellecer a una persona". Además, Jiménez no considera justa la rebaja de la indemnización que debe percibir su clienta y ya ha recurrido la sentencia en la Audiencia Provincial de Granada.

Examen detallado

La argumentación de la resolución, basada en las cuatro fotografías aportadas en el juicio por la afectada, indica que la cicatriz, "consistente en el abultamiento del muslo derecho", no tiene la importancia que atribuye la demandante, ya que sólo es visible con un "examen detalloso y atento del muslo". Algo que, en opinión del juez, no es posible efectuar con asiduidad, "dada la zona anatómica, que las personas de sexo femenino suelen mantener bien resguardada".El dictamen considera "leve" el perjuicio estético que la secuela produce, ya que la cicatriz se apreciará "únicamente en caso de encontrarse en traje de baño, siempre que el observador repare en detalles o cuando mostrase su cuerpo en la intimidad". "Y dadas las circunstancias de esos momentos", ilustra el juez, "tampoco se suele reparar excesivamente en detalles tan minúsculos".

Este diario se puso en contacto ayer con el magistrado Manuel Píñar, de 39 años, quien se ratificó en su decisión y rehusó hacer declaraciones. El padre de la demandante tampoco quiso manifestar su opinión sobre la sentencia. EL PAIS no pudo hablar con la propia afectada.

El decano del Colegio de Abogados de Granada, Rafael López Cantal, también calificó de "poco afortunada" la argumentación del juez, aunque no pone en duda que la indemnización dictada sea adecuada. "Se ha equivocado en los fundamentos, pero no deben sacarse las cosas de contexto. En general, la trayectoria y el trabajo de Píñar son bastante buenos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de enero de 1999