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Estados Unidos niega que esté en marcha un procedimiento judicial contra el ex dictador chileno

Estados Unidos no planea por el momento solicitar la extradición del ex general Augusto Pinochet y sólo ha sostenido conversaciones informales sobre el caso entre expertos y funcionarios de nivel medio, aseguró ayer a EL PAÍS Bert Brandenburg, portavoz del Departamento de Justicia de Estados Unidos. "Por el momento, no hay ningún proceso de extradición en marcha", declaró Brandenburg.La semana pasada, fuentes de ese mismo ministerio evocaron la posibilidad de una petición norteamericana de extradición de Pinochet en el caso de que fracasase la vía española, pero Brandenburg restó ayer carácter oficial a esa idea. "Hemos tenido un par de conversaciones informales, pero nada serio", recalcó. Las expectativas y reacciones provocadas por esas discusiones han sido, según el portavoz, "desafortunadamente exageradas".

En esas conversaciones "informales" se consideró la posible demanda de extradición por parte de Estados Unidos para acusar a Pinochet de complicidad en el asesinato de tres norteamericanos y el exiliado chileno en EEUU (el ex ministro de Allende) Orlando Letelier.

Una demanda que tan sólo se produciría si fracasa la apelación española a las autoridades británicas. Pero, según Brandenburg, el asunto no ha avanzado. "No hay discusiones serias actuales sobre el asunto, que yo sepa".

En círculos jurídicos y diplomáticos se afirma que EEUU, que apoyó activamente el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y al régimen militar en los años setenta, posee pruebas suficientes para demostrar su responsabilidad y pedir su extradición, pero es reticente a hacerlo porque le preocupan las consecuencias diplomáticas de dicha medida. Brandenburg dijo ayer que las reglas del Departamento de Justicia no le permiten hacer comentarios respecto a posibles pruebas que tiene en su posesión el Gobierno de EEUU.

En cuanto a las consecuencias diplomáticas, Justicia no ha recibido presión de ningún alto cargo del Departamento de Estado. Pero antes de cursar oficialmente esa extradición, Justicia tendría que consultar con la secretaria de Estado, Madeleine Albright. Hasta el momento, no ha habido contactos formales entre los dos departamentos, afirmó Brandenburg. Los portavoces de Justicia sólo han hablado con los diplomáticos sobre cómo contestar a las preguntas sobre el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de noviembre de 1998