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Roberto Bolaño gana el Premio Herralde con "Los detectives salvajes"

El escritor chileno Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953), que reside desde hace años en la localidad gerundense de Blanes, fue proclamado ayer ganador del Premio Herralde de Novela, dotado con dos millones de pesetas, por Los detectives salvajes. La obra es "un thriller wellesiano", según definición del editor de Anagrama e impulsor del galardón, Jorge Herralde, que el autor suscribe. Alberto Olmos quedó finalista con A bordo del naufragio.

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En opinión de Jorge Herralde, Bolaño tiene "un perfil similar al de otros galardonados: gran calidad literaria, reconocido por la crítica pero poco conocido por el público". Los libros con los que el ganador del 16º Premio Herralde ha cosechado mayor repercusión y elogios son La literatura nazi en América (Seix Barral) y dos libros publicados posteriormente en Anagrama, la novela Estrella distante y la colección de relatos Llamadas telefónicas. En su currículo figuran otros galardones literarios, entre los que destaca el Premio Municipal de Santiago de Chile, el más importante que se concede en su país.Años atrás, Bolaño se planteó una drástica disyuntiva: "Un día decidí que o vivía de la literatura o me moría de hambre. Y aunque muy humildemente, he conseguido vivir de la literatura". Pero pese a esa aún limitada penetración entre el público, el escritor descarta haberse presentado al premio con el objetivo de aumentar su popularidad y sus ventas. "No me preocupa ser conocido o no, no me preocupa la posibilidad de las grandes ventas. Me presenté porque creo que el Herralde es uno de los pocos premios, si no el último, auténticamente literarios. Me considero un autor de la casa, estoy muy a gusto aquí", afirma.

Los detectives salvajes, que reúne ficción con fragmentos extraídos de la realidad y está empapada de rasgos autobiográficos, tiene por protagonistas a dos hombres embarcados en la búsqueda de la escritora mexicana Cesárea Tinajero, desaparecida durante la revolución. Los esfuerzos por dar con el paradero de la mujer se prolongarán en el tiempo -veinte años, desde 1976 a 1996- y el espacio: la acción se desarrolla principalmente en España y México, pero Nicaragua, Estados Unidos, Francia, Austria, Israel y África son otros escenarios de la novela.

A lo largo del relato, el autor da entrada a un denso y variado tapiz de personajes, como un torero mexicano jubilado que vive en el desierto, una prostituta adolescente, un neonazi borderline y un editor mexicano perseguido por pistoleros a sueldo. Este complejo cuadro ocupa cerca de 600 páginas, y Bolaño dice haberlo aligerado sazonándolo con humor.

Roberto Bolaño no tiene ningún reparo en reconocer que uno de los protagonistas de Los detectives salvajes, al que ha bautizado con el revelador nombre de Arturo Belano, es una clara proyección de sí mismo. "Es lo que a mí me habría gustado ser, o tal vez aquello de lo que yo me salvé de ser", apunta el escritor. Este personaje y Ulises Lima, los dos detectives a los que el título hace referencia, permiten al escritor indagar en el paso del tiempo. "Ellos y yo pertenecemos a una generación que pretendía hacer la revolución armada y nos fue como nos fue, peor imposible. La novela trata sobre dos personas que van envejeciendo a lo largo de 20 años".

Olmos, finalista

El finalista de la presente edición del Premio Herralde fue el joven autor Alberto Olmos (Segovia, 1975) por su novela A bordo del naufragio. Según definición del autor, que reside en Madrid, "es una novela sobre los jóvenes que trata de reflejar la soledad y la incomunicación en una gran ciudad". La historia está escrita en segunda persona en un solo párrafo. Olmos la ultimó en tres meses y después de concluirla, hace dos años, la envió, sin suerte, a diversas editoriales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 1998

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  • La novela, un "thriller" ambientado en México y España, tiene rasgos autobiográficos