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Esta silla es una monda

Un mueble con forma de cáscara gana un concurso de diseño

Con su silla Monda acaba de ganar el primer premio en el octavo concurso de diseño de muebles Ciudad de San Sebastián, organizado por el departamento de madera y mueble del Instituto Politécnico Easo, de San Sebastián. Miguel Ángel Infante López, de 32 años, es el afortunado diseñador, que ahora espera transformar su pasión en un verdadero trabajo.La silla Monda, que por su forma de espiral recuerda la cáscara de una naranja, ha sido seleccionada entre los 108 proyectos presentados en el concurso. Está realizada en poliéster con viruta de madera y armada con fibra de vidrio. "La silla es el elemento que más se conecta con el hombre", afirma el diseñador, que empezó a crear objetos de decoración como autodidacta.

El mueble ha sido concebido para la espera, es decir, para vestíbulos como los de un hotel o los de una gran empresa que quiera crear un rincón visualmente estético de bienvenida. "Es llamativa, pero al mismo tiempo cómoda", asegura Miguel Ángel, que ha trabajado más de tres meses en su obra. "No está pensada para una casa normal, porque ocupa mucho espacio", añade.

El ganador, que ha solicitado la patente de su creación, empezó a trabajar en su proyecto durante la Semana Santa. Después de terminar el diseño con la ayuda del ordenador, realizó un modelo en escayola en tamaño original "para averiguar si es cómoda", explica. "Participar en un concurso es muy duro si también tienes que trabajar", subraya Miguel Ángel. "Pero, considerado el resultado, creo que mis esfuerzos han sido resarcidos", confiesa. El joven, que ha financiado enteramente la realización del prototipo, considera que la comercialización de la silla Monda no resultaría muy cara.

Hijo de un cartero jubilado y de un ama de casa, Miguel Ángel admite ser el único artista de su familia. Ha ganado por primera vez este concurso nacional, en el que había participado también el año pasado, situándose en el undécimo puesto.

Al terminar los estudios de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, Miguel Ángel empezó a trabajar en el Museo Thyssen-Bornemisza en el montaje de exposiciones. Hace dos años empezó el ciclo formativo de grado superior de desarrollo de productos en carpintería y mueble en el Instituto Virgen de la Paloma, de Madrid, donde se diplomó en junio pasado. Desde septiembre trabaja en el Teatro Real de la Ópera de Madrid en el departamento de utilería, donde puede dedicarse a su actividad preferida, la de construir muebles.

Además de sillas, Miguel Ángel ha realizado muchos otros objetos. Su casa está completamente decorada con muebles de su creación: un sofá, diversas estanterías, muebles de comedor y una biblioteca que el joven ha construido poco a poco. "Ahora, con mi novia, estoy buscando un piso más grande", cuenta. "Allí podré lanzarme a la invención de nuevas cosas", añade.

El premio, que se entregó el día 23 de octubre, consiste en 300.000 pesetas y un ordenador con equipo multimedia completo, con el cual Miguel Ángel quiere perfeccionarse en el diseño con ordenador y profundizar los conocimientos adquiridos en la escuela profesional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de octubre de 1998