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El "garbigune" de Amurrio recogerá residuos pero no los manipulará

El garbigune de Amurrio, área donde los ciudadanos depositan directamente sus residuos, se encargará de la recogida y almacenamiento de cierto tipo de desechos hasta que empresas autorizadas los retiren para su reciclado o eliminación. Esta nueva instalación fue presentada ayer por el diputado alavés de Medio Ambiente, Avelino Fernández de Quincoces, y ha supuesto una inversión cercana a los 48,5 millones de pesetas. El garbigune de Amurrio es el segundo de estas características que funciona en Álava, aunque el Plan Integral de Residuos Sólidos Urbanos del territorio pretende la creación de una instalación de este tipo en cada comarca. En Vizcaya también se puso en marcha ayer un garbigune, en concreto en la localidad de Markina. Con una superficie de 1.450 metros cuadrados, dará servicio a cuatro municipios, Markina-Xemein, Etxebarria, Aulesti y Munitibar-Arbatzegui-Gerrikaitz, y atenderá a una población de 6.556 habitantes a los que se han de añadir otros 335 correspondientes a la población flotante de la zona, sumando un total efectivo de 6.891 habitantes. Con éste, son ya seis las áreas de residuos existentes en el territorio vizcaíno, además de los ubicados en Bilbao. En los seis garbigunes, de enero a septiembre se han recogido un total de 4.200 toneladas de residuos urbanos. Los escombros, con casi un 60% del total, suponen el elemento residual más importante de cuantos se reciben en estas instalaciones, seguido de las maderas, con una cifra del 20 por ciento, plásticos, líneas blanca y marrón, metales y papel cartón. Textiles, medicinas y fluorescentes componen el grupo de desechos con menor porcentaje de depósitos en los contenedores de basuras, con menos del 1% del total. Los usuarios que utilizaron los garbigunes instalados en las distintas localidades vizcaínas suman un total de 20.221, hasta finales de septiembre, lo cual supone, según la Diputación, una cifra considerable puesto que se trata de residuos que no suelen incluirse en la bolsa de basura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de octubre de 1998