INFECCIONES

Varios estudios relacionan una bacteria con el asma y el infarto

El modo de afrontar la enfermedad coronaria (infarto de miocardio, angina de pecho y muerte súbita) y el asma bronquial podría cambiar radicalmente si se confirmase la implicación de la bacteria Chlamydia pneumoniae en estos procesos, según diversos especialistas reunidos en Madrid. Esto significaría que tanto las crisis coronarias como el asma deberían ser abordados como patologías infecciosas.Aunque diversos estudios sugieren la relación entre este microorganismo y la enfermedad coronaria y el asma, los especialistas se muestran cautos al hablar de esta bacteria como causa directa de ambas enfermedades. Según Juan Picazo, catedrático de Microbiología Clínica de la Universidad Complutense de Madrid, están apareciendo patologías en las que nunca se habría sospechado la participación de un agente infeccioso. Éste es el caso de la bacteria Helicobacter pylori, causante de la mayoría de las úlceras gastroduodenales.

"La Chlamydia pneumoniae es una bacteria", dice Picazo, "de muy reciente descubrimiento, que aparece como causante de patología respiratoria, sobre todo faringoamigdalitis, bronquitis y neumonía. Se trata de una cepa muy joven con unas características peculiares, lo que dificulta su estudio". No obstante, se considera que la infección asintomática es la más frecuente y que el 50% de la población mundial ha tenido algún contacto con este agente infeccioso.

Lesión en la pared arterial

A tenor de lo expuesto por José Luis Zamorano, cardiólogo del Hospital Universitario San Carlos de Madrid, esta bacteria ha sido hallada en la placa de ateroma que obstruye las arterias coronarias. Cuando penetra en el organismo, tiende a mantenerse en las vías respiratorias y después puede emigrar a las paredes arteriales. "Se pone entonces en funcionamiento", explica, "un complejo mecanismo que genera fenómenos inflamatorios y acaba lesionando la pared arterial. Va apareciendo así un proceso de arterioesclerosis, que causa la placa de ateroma que va reduciendo el calibre de la arteria hasta obstruirla". Zamorano advierte que todavía no se dispone de datos concluyentes, pero es posible que la bacteria deba añadirse a la lista de factores de riesgo cardiovascular.Según Salvador Bello, jefe de sección del servicio de Neumología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, se ha detectado mayor presencia de anticuerpos frente a C. pneumoniae en pacientes con infección aguda respiratoria y reacción asmática, y en pacientes con asma de comienzo. "Una de las hipótesis es que la infección crónica por este agente podría desarrollar una reacción inmunológica que desencadenaría un proceso de asma bronquial crónica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de septiembre de 1998.

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