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4.000 personas asisten al funeral multiconfesional por las víctimas de Melilla

Unas 4.000 personas abarrotaron a mediodía de ayer el Pabellón Polideportivo de Melilla para despedir a las 38 víctimas de la catástrofe aérea del pasado viernes. El acto, en el que estuvieron representados los cuatro cultos religiosos mayoritarios en la ciudad autónoma, fue presidido por Elena de Borbón y Jaime de Marichalar, duques de Lugo. Mientras, en Málaga, siete de las víctimas fueron inhumadas y otras tantas esperaban autorización judicial para su incineración.

El ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, acudió en representación del Gobierno. Aunque en principio estaba previsto que el funeral se oficiase con la presencia de los féretros de los 15 fallecidos residentes en Melilla, la mayor parte de las familias habían optado por enterrarlos y, finalmente, se celebró sin ellos.Sí estuvieron presentes los familiares de los dos fallecidos que aún se estaban velando por la mañana en el Pabellón Polideportivo. Los entierros de las otras víctimas habían comenzado el sábado por la tarde, y, a la misma hora del funeral, se estaban celebrando varios. Los trabajos de identificación estaban prácticamente culminados ayer por la mañana. En las cámaras frigoríficas de la lonja del puerto de Melilla quedaban sólo los cuerpos de dos ciudadanos marroquíes. Uno de ellos, el de una mujer, ya había sido identificado de forma oficial, mientras que el otro estaba pendiente de dicha confirmación definitiva, aunque su identidad responde a la de Abdelaziz Bakkal, residente en Nador, según informa Efe.

El ministro de Fomento, que había llegado a Melilla el sábado por la tarde, se reunió con representantes del Gobierno marroquí para tratar aspectos de la investigación del accidente aeronáutico, que se llevará a cabo con la colaboración de ambos Estados. En ningún momento quiso desvelar aspectos de las pesquisas. Se limitó a repetir que el aeropuerto de Melilla reúne las características necesarias para atender el tipo de tráfico aéreo que soporta.

En el acto ecuménico de homenaje a los fallecidos intervinieron los representantes de las cuatro confesiones mayoritarias en Melilla. El obispo católico de Málaga y Melilla, Antonio Dorado, que cerró las oraciones, pidió fortaleza a las familias. El imam Houari Mohamed recordó que la muerte espera a todos, y los representantes de las comunidades hebrea e hindú, Yamin Bittan y Ayu Lalchandani, respectivamente, ofrecieron la solidaridad de sus comunidades a las familias.

Tanatorio repleto

Al final del acto, los duques de Lugo y los representantes de las distintas administraciones presentes (Gobierno central, Ciudad Autónoma de Melilla y Junta de Andalucía) saludaron a los familiares. Hubo algunos que, en medio del dolor, rompieron el protocolo y abrazaron o besaron a la infanta Elena.Al otro lado del Estrecho, en Málaga, las 20 salas tanatorias del cementerio de San Gabriel se quedaron cortas para atender las defunciones habituales y a las 14 víctimas del accidente aéreo, trasladadas el sábado desde Melilla. Faltó una sala que tuvo que improvisarse en una de las capillas de la necrópolis. A lo largo de la jornada fueron inhumados seis de los fallecidos. Otro fue incinerado. Las familias de las otras siete víctimas esperaban autorización judicial para cremar los cuerpos de sus seres queridos. Los restos de los cuatro miembros de la tripulación partieron ayer hacia las ciudades de las que eran oriundos: Las Palmas, Vigo, Vitoria y Córdoba. Tras las misas por separado que se oficiaron ayer en el cementerio de San Gabriel, a última hora de hoy tendrá lugar un funeral por todos los pasajeros del vuelo PV 4101 que el viernes perdieron la vida en la ladera del monte conocido como La Cueva del Mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de septiembre de 1998

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