Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aznar viaja a Perú para estrechar lazos políticos con el régimen de Fujimori

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, comenzó ayer una visita oficial de cuatro días a Perú que tiene como objetivo situar las relaciones políticas con el régimen del presidente Alberto Fujimori al nivel de las económicas. España se ha convertido en los últimos años en el primer país inversor en Perú y la intención del Gobierno del Partido Popular es cubrir el vacío político creado entre Madrid y Lima tras el autogolpe de Estado dirigido por el propio Fujimori en 1992.

Un portavoz de La Moncloa no puso reparos democráticos al régimen autoritario de Alberto Fujimori, ya que, dijo, "el sistema se lo ha dado a sí mismo el pueblo peruano al ratificar la nueva Constitución", redactada tras el golpe. Además, la visita de José María Aznar se produce en un momento delicado para el presidente peruano, cuya pretensión de obtener un tercer mandato en el año 2000 ha suscitado la protesta de amplios sectores de la sociedad peruana.Procedente de Bogotá, Aznar llegó a última hora de ayer a Lima, tras una escala en Iquitos, una ciudad situada en el Amazonas peruano, donde visitó varios proyectos de desarrollo financiados por la cooperación española. El más importante, el del área Iquitos-Nauta, supone más de tres millones de dólares, (casi 500 millones de pesetas) de ayuda española para consolidar el sector de empresas de transformación agroindustrial. Acompañado de su esposa, Ana Botella, Aznar recorrió una pequeña empresa cooperativa dedicada al procesado de frutas tropicales y una escuela de maestros bilingües.

La inauguración de un locutorio comunitario instalado por Telefónica del Perú, controlada por Telefónica, marcó simbólicamente el carácter de esta visita, destinada a respaldar políticamente las cuantiosas inversiones de las empresas españolas: 400.000 millones en los últimos cinco años en la banca, las telecomunicaciones o la energía.

El portavoz del Gobierno, Josep Piqué, en declaraciones efectuadas antes de salir de Bogotá, primera escala del viaje de Aznar, dijo, al ser preguntado por las violaciones de los derechos humanos en Perú: si el Gobierno tuviera que condicionar sus relaciones exteriores al respeto a los estándares de los regímenes democráticos occidentales, "deberíamos restringir mucho nuestras relaciones internacionales". Y añadió: "Hay muchos intereses políticos, económicos y sociales que tenemos la obligación desde el Gobierno de respaldar". Resaltó, sin embargo, que todo lo que va asociado a los derechos humanos y la democracia está siempre en la agenda del Gobierno y su presidente. "Este tema se planteará en Perú, como en muchísimos otros países", agregó.

La compleja situación política peruana se deterioró en agosto tras el bloqueo por la mayoría parlamentaria de Fujimori del referéndum para determinar si el presidente podía optar a un tercer mandato. Previamente, había dimitido el presidente del Consejo de Ministros, Javier Valle Riestra, opuesto a una nueva reelección de Fujimori, y fue destituido el Jefe del Ejército, el general Nicolás Hermoza, el último de los tres jefes militares que respaldaron el autogolpe de Fujimori que todavía desempeñaba un cargo. Fue reemplazado por el jefe del espionaje militar, el general Julio Salazar, responsable de la política represiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 1998

Más información

  • Las relaciones con Lima se enfriaron tras el autogolpe de Estado de 1992