¿Ordenadores sexistas?
Hace unos días recibía, en un correo electrónico de un buen amigo, una de esas historietas de humor gris en la que un estudiante de castellano, a través del uso del diccionario de sinónimos de Word, descubría que "ansioso" tiene diferente significado que "ansiosa". Bueno, dispuesta a seguir con el juego, acudí a Word (posiblemente el procesador de textos más extendido del mundo y la herramienta a través de la que millones de personas expresan sus pensamientos; ¡esta nota está escrita en Word!) y consulté los sinónimos (herramientas o May+F7) de "ansioso" y "ansiosa". A partir de aquí no cesé de frotar mis ojos, pues el resultado de dicha consulta fue: "ansioso" = "codicioso, anhelante, ambicioso..."; "ansiosa" = "ninfómana, lujuriosa y ávida sexual".Aún no repuesta del descubrimiento, me comentan de nuevo que busque "astuto" y "astuta". Los resultados fueron similares: "sagaz, calculador y artificioso", para ellos; "pécora, malvada y viciosa", para ellas. Ya fui yo quien me puse a buscar algunas posibles variantes más, sin entender que si "alta" reúne las mismas cualidades que "alto", y "fea" que "feo", ¿por qué se variaba en otras calificaciones? Y miré "seductor" y "seductora". Resultado: "fascinante, atractivo, atrayente", para ellos; "casquivana, infiel, engañosa", para ellas.
Y así descubrí que no son iguales los adjetivos "liviano", "frívolo", "coqueto", "vanidoso", "presumido", "ligero", "veleidoso", "fatuo", "ufano", "disipado", "engañoso", "engatusador" y "camelador" si se aplican a un varón que si se aplican, lógicamente en femenino, a una mujer.
Se ha escrito mucho sobre que la tecnología no puede ser políticamente neutra; pero no había leído nada sobre el sexismo informático. La herramienta básica del siglo XXI no parece traer bajo el brazo ningún aporte en este sentido. - .


























































