GOLPE A LA PAZ EN EL ULSTER

El príncipe Carlos despide a los españoles heridos

El príncipe Carlos de Inglaterra visitó ayer a los ocho españoles heridos el sábado en Omagh que iban a emprender su regreso a Madrid, y se declaró "abrumado" por la tragedia que devastó el sábado este pueblo norirlandés. El heredero de la Corona británica llegó a la ciudad poco después de las tres de la tarde. El príncipe se interesó por el estado de los heridos, a los que pudo saludar en el centro médico de la base militar de Aldergrove, cerca de Belfast, a donde habían sido trasladados desde los hospitales para su repatriación. Carlos de Inglaterra conversó con el vicepresidente primero del Gobierno español, Francisco Álvarez Cascos, que se desplazó a Irlanda del Norte desde el lunes encabezando la misión para ayuda a las víctimas y a sus familiares. En breves declaraciones a la prensa a su llegada a Omagh, el príncipe Carlos manifestó que la tragedia vivida ahora por esta ciudad le había devuelto recuerdos de hace 19 años, cuando su tío, Lord Mountbatten, murió en un atentado del IRA en la costa oeste irlandesa. El primer ministro británico, Tony Blair, manifestó ayer al presidente del Gobierno español, José María Aznar, que la muerte de los dos españoles en el atentado de Omagh es "monstruosa". Durante su conversación telefónica, Aznar expresó también su solidaridad a Blair y le dijo que "la única opción es proseguir el proceso de paz", informa Reuters.

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Álvarez Cascos visitó ayer por la mañana al hospital Royal Victoria de Belfast para hablar con los cuatro heridos españoles que ayer no viajaron a Madrid debido a la gravedad de su situación.

El político español animó a Teresa Blanco, de 13 años, una de las niñas que no ha sido trasladada a Madrid por estar bajo observación, y le comentó: "Me decían [de uno de los heridos] "el lesionado, tiene un clavo en la pierna", pero yo tengo dos clavos de este invierno, y con los clavos también se puede rehabilitar uno".

Teresa Blanco explicó a TVE con estas palabras lo que recuerda del momento del atentado: "Estábamos todos juntos con el grupo y nos dijeron que nos fuéramos a otro sitio porque había un aviso de bomba. Nos fuimos y se supone que donde nos reunimos todos estaba la bomba. Sólo recuerdo cuando ya había explotado y estábamos todos en la ambulancia, no me acuerdo de más." "Menos mal", añadió, "que todo ha salido más o menos bien y que estamos aquí contándolo, gracias a Dios".

El hermano de Teresa, Gonzalo, resultó herido en el mismo atentado y tampoco ha sido trasladado a España porque está previsto que sea operado en el Ulster por las graves heridas que tiene en una pierna. Los hermanos Blanco están ingresados en hospitales diferentes. El padre, José Manuel Blanco, comentó al ser preguntado cómo aceptaba la situación: "Bien, con serenidad en la medida que se puede".

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