Aznar lanza a sus ministros contra Chaves

Los miembros del Gobierno han hecho 218 visitas a Andalucía en dos años

La guerra abierta entre el Gobierno andaluz y el central ha sido una constante desde las elecciones generales y autonómicas de 1996. Con altibajos, la batalla institucional ha marcado este periodo, en el que por primera vez el Ejecutivo andaluz ha tenido que entenderse con un Gobierno central en manos del PP.La marcha de Javier Arenas al ministerio de Trabajo dejó a los populares andaluces huérfanos de un liderazgo indiscutido. Ahora, el PP intenta reforzarse como partido en la comunidad y erosionar al presidente andaluz, Manuel Chaves, con las frecuentes visitas de ministros a la región.

La batalla entre populares y socialistas se ha trasladado a las instituciones. Los socialistas defienden a capa y espada las reivindicaciones de la Junta andaluza, mientras que los populares andaluces hacen esfuerzos denodados por justificar la gestión del Gobierno central en la comunidad.

En estos dos años ha habido dos mensajes contrapuestos: el de los socialistas, que critican al Ejecutivo de Madrid por actuar de espaldas a Andalucía, y el de los populares, que acusan al PSOE de utilizar la comunidad más importante que controlan como punta de lanza en su estrategia contra el Gobierno central.

Paradójicamente, los populares se encontraron en desventaja tras el nombramiento de Arenas como titular de Trabajo. De pronto se vieron sin la única persona que aglutina a todos los sectores del partido en Andalucía y con dificultades para trasladar su mensaje en la comunidad. El empeño personal de Arenas de ejercer como líder del Partido Popular en Andalucía todos los fines de semana desde las elecciones funcionó inicialmente, pero con el tiempo ese efecto se diluyó.

Las reivindicaciones del Gobierno andaluz frente a José María Aznar -como el reconocimiento de la población real de la comunidad, el pago de la deuda histórica, el aumento en las inversiones y el rechazo al nuevo modelo de financiación o el medica-mentazo- han puesto en apuros a los populares andaluces, que gobiernan los ayuntamientos de las ocho capitales, pero tienen pendiente su implantación electoral en los municipios de menos de 20.000 habitantes.

En esa difícil situación, los populares parecen haber encontrado un respiro: las visitas de los ministros a Andalucía. Los ministros, animados por el propio Arenas, han visitado Andalucía en los últimos meses de forma masiva. El objetivo es doble: por una parte reforzar la imagen del partido y defender la gestión del Gobierno y, por otra, erosionar al Ejecutivo de Chaves.

Los populares andaluces creen que las visitas oficiales de los ministros a Andalucía, 218 en los dos últimos años, de las que 85 corresponden a Arenas, están apuntalando la imagen del Gobierno en Andalucía y, de paso, deteriorando la de la Junta.

Los socialistas andaluces, por boca de su secretario de Organización, Luis Pizarro, entienden que las visitas son "una provocación permanente" del Gobierno a Andalucía. Consideran que lo peor es que la batalla partidista se haya trasladado "a las instituciones", convirtiendo a la Junta es principal receptora de críticas. Además, reprocha a los ministros del Ejecutivo de Aznar su actitud de descortesía. Los responsables de la Junta se han quejado con frecuencia de haberse enterado de las visitas a través de los medios de comunicación y en muy pocas ocasiones han sido invitados a actos institucionales a los que acudían los ministros.

Ese ninguneo tiene su principal expresión en los intentos, vanos hasta la fecha, de Chaves para concertar una entrevista con José María Aznar para desbloquear alguno de los asuntos que reclama la Junta andaluza. Por su parte, Antonio Sanz, secretario general de Grupo Popular en el Parlamento andaluz, cree que las visitas están sirviendo para vender mejor la gestión del Gobierno en Andalucía y critica los reproches de los socialistas a los ministros y, en concreto, a Arenas. "Arenas es el ministro del empleo y por eso puede visitar Andalucía. Cuando Chaves era ministro de Trabajo, era el ministro del paro", replica Sanz.

La tensión entre Chaves y Arenas llegó a su máxima expresión el pasado día 10, en el acto de homenaje al fundador del nacionalismo andaluz, Blas Infante. Chaves acusó a Arenas de utilizar el Ministerio en su beneficio como presidente del PP andaluz, mientras que el popular arremetió contra la degradación de los actos institucionales desde que el PSOE gobierna en Andalucía.

La última andanada la protagonizó el miércoles el secretario de Política Municipal del PSOE, Alfonso Perales, quien tachó de "cacique" a Arenas.

Sobre la firma

Luis Barbero

Es redactor jefe de la unidad de edición de EL PAÍS, donde ha desarrollado toda su carrera profesional. Ha sido delegado en Andalucía, corresponsal en Miami y ha tenido puestos de responsabilidad en distintas secciones del periódico.

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