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El obispo de Lleida recurrirá contra el decreto del nuncio sobre patrimonio

El obispo de Lleida, Ramon Malla, dijo ayer que existe una remota posibilidad de que el Vaticano modifique el decreto del nuncio de la Santa Sede en España, Lajos Kada, que le ordena entregar a la diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón más de un centenar de obras que se hallan depositadas desde hace décadas en el Museo Diocesano de Lleida. Malla anunció que presentará contra dicho decreto un recurso basado en argumentos históricos y museísticos.

El prelado leridano realizó estas declaraciones a su regreso de Roma, donde ha tratado con los responsables de la Congregación para los Obispos del conflicto del patrimonio artístico. Malla mostró su disconformidad con la decisión del nuncio y defendió la conveniencia de no desmembrar una de las colecciones más importantes de arte religioso medieval, románico, gótico y barroco que existen en Cataluña. El obispo explicó que ahora debe estudiar los argumentos del recurso que presentará en el plazo de 15 días ante la propia nunciatura y se mostró esperanzado respecto a que al final del proceso el Vaticano tendrá en cuenta las razones alegadas porque, en su opinión, no se trata de modificar todo el decreto, algo que resulta casi imposible, sino de hacerlo en algunos aspectos para que resulten más favorables a las tesis del episcopado leridano. El tema es delicado, añadió, y se trata de ayudar a Roma para que haga las cosas bien. Ramon Malla dijo que los argumentos de mayor peso para solicitar que no se aplique el decreto son de carácter histórico -el museo es una realidad de 800 años de historia común entre los pueblos de Lleida y de la franja oriental de Aragón- y museísticos, dos aspectos que han sido obviados por el nuncio en su decreto. Malla, que nunca ha discutido la propiedad de las obras ni el derecho de Aragón a reclamarlas, sólo pide un poco de delicadeza de la Santa Sede, a la que se atreve a proponer una resolución salomónica que compense al obispado de Lleida por todo lo que ha hecho durante ocho siglos por salvaguardar y restaurar el patrimonio artístico. Por último, Malla rechazó las acusaciones de pasividad y de exceso de prudencia realizadas por algún sector de la sociedad leridana, frente a la beligerancia demostrada por las autoridades políticas y eclesiásticas de Aragón. El prelado señaló que ha hecho en todo momento lo que le correspondía como hombre de Iglesia: "He contado con la ayuda de las instituciones y de los obispos, y creo que he hecho todo lo que tenía que hacer. Me he movido dentro de la Iglesia como un sacerdote que soy, no como un político. Por eso comprendo que mi postura no será compartida por muchos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de julio de 1998

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