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El agua y el pescado de Doñana están a salvo, dice la OCU

Chaves acusa al Gobierno de no tener sensibilidad con Andalucía

"El agua potable se puede beber sin problemas, el baño en las playas de la desembocadura del Guadalquivir es seguro y en los pescados no hay indicio de metales pesados", según un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El presidente del Gobierno, José María Aznar, se reunió en Sevilla con el nuevo coordinador del Gobierno ante el desastre en Doñana, Félix Pérez Miyares, sin tomar en cuenta al Gobierno local.

El estudio de la OCU consistió en un análisis de las aguas y los pescados y mariscos típicos de esa zona -besugo, caballa, lenguado, pez tambor, herrera, jurel, langostinos, camarones y angulas- para garantizar la seguridad sanitaria de su consumo. José María Múgica, portavoz de la OCU, criticó la pasividad de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Medio Ambiente ante la preocupación de los consumidores por los efectos del desastre en los alimentos y el agua. "No se han preocupado por la incidencia de la catástrofe en la vida cotidiana", aseguró Múgica.Respecto a las playas de la zona analizadas -Chipiona, Sanlúcar, Rota, Puerto de Santamaría y Matalascañas-, Múgica informó que, a pesar de haber encontrado niveles insignificantes de arsénico en Matalascañas y en el centro del río Guadalquivir, el agua de estas playas no implica ninguna amenaza para la salud, por lo que el baño "no representa ningún problema". El agua tóxica retenida en zonas de Entremuros -unos tres hectómetros aún sin desembalsar- es "una auténtica bomba de relojería, que podría generar una segunda riada tóxica de consecuencias incalculables", según el informe de la OCU. Estas aguas cada vez son más ácidas y contienen una enorme cantidad de metales pesados. Según la OCU, "el agua que llega aumenta la presión sobre los diques y puede llegar a provocar la rotura, formándose una nueva riada".

Sin diálogo

Hay coordinación pero no hay diálogo. José María Aznar se reunió ayer en Sevilla con el nuevo coordinador del Gobierno ante el desastre en Doñana pero no lo hizo con el presidente andaluz. "Es poco razonable que no tenga un cuarto de hora para reunirse con el presidente de la Junta", se lamentó Manuel Chaves.Aznar y Manuel Chaves acudieron a la Asamblea General de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales que se celebra en un hotel sevillano. Coincidieron incluso en el almuerzo. Pero no hablaron de las medidas que está adoptando el comité de coordinación (entre las dos administraciones) para paliar los efectos del vertido tóxico. "Lo que demuestra es la falta de sensibilidad del Gobierno central con la Junta de Andalucía", dijo Chaves.

Pérez Miyares dio voz a las palabras de Aznar: "Me ha dado la clarísima orden de que no escatime ningún tipo de esfuerzo". Pérez Miyares no pudo concretar si esas medidas incluyen la colaboración del Gobierno en la financiación de la compra de fincas -el Gobierno andaluz ya ha comprometido 8.000 millones para este fin-, aunque dijo tener "la mejor disposición".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de junio de 1998