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Van Miert negocia con Bertelsmann y el grupo Kirch

Karel van Miert ofreció ayer sus dos caras: la del ortodoxo de la política de la Competencia y la del hábil político que apura hasta el final las posibilidades de acuerdo. Se sabe en el ojo del huracán de la presión política por su negativa a aprobar la fusión de las plataformas alemanas de televisión digital, la de Bertelsmann (Premiere) y la de Kirch (DF1), proyecto en el que también participa la telefónica alemana. Por eso dejó ayer una puerta abierta al acuerdo por boca de su portavoz: el jefe de gabinete del comisario dice que el hilo de las negociaciones no está roto.Ese mismo portavoz matizó que sólo se trata de contactos entre los servicios de Van Miert y las empresas afectadas. Y puso de relieve que son las empresas las que se han dirigido a Bruselas para suavizar su posición y no la Comisión la que ha llevado la iniciativa.

Esa es la otra cara de Van Miert: la de la firmeza. Ayer defendió su postura en el Parlamento Europeo. Allí rechazó las acusaciones de que prohibir la fusión es ahogar a la industria europea. "¿Creen ustedes que crear monopolios nacionales es el camino para competir con los americanos?", increpó a los eurodiputados, según Efe. El desarrollo del mercado en Europa se hará desde la libre competencia y no con monopolios nacionales, insistió.

El comisario se reafirmó después ante un grupo de periodistas en su intención de pedir hoy a sus colegas la prohibición del acuerdo entre los dos operadores digitales alemanes. El frente opositor a Van Miert -liderado por el comisario de Industria, Martin Bangemann, y por el de Cultura, Marcelino Oreja- se felicitaba ayer del cambio de posición adoptado la víspera por el presidente, Jacques Santer, advirtiendo a través de su portavoz que la Comisión todavía no ha avalado la postura del comisario de la Competencia.

En cualquier caso el colegio de comisarios estudiará hoy el tema, aunque es posible que la decisión definitiva se posponga hasta dentro de una semana. Eso daría más margen a ambas partes para lograr un acuerdo negociado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998