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Sospechas sobre un caso de armas bacteriológicas en Bélgica

Más de 80 gendarmes belgas han participado en una docena de registros en Bruselas y otro en Charleroi, al sur del país. En la capital, la redada se ha centrado en cuatro barrios en los que tradicionalmente se asienta la amplísima colonia magrebí. Los gendarmes han presentado ante el juez a una decena de sospechosos, de los que sólo uno ha quedado detenido. Se trata del propietario de un laboratorio del barrio de Scharbaeck de la capital, sobre el que recae la sospecha de haber cultivado una bacteria altamente tóxica que permite fabricar un arma cuya toxicidad, según los expertos, es 300 millones de veces superior al del veneno de la serpiente cascabel y habría permitido contaminar mortalmente en poco tiempo grandes cantidades de alimentos con relativa facilidad.El detenido está acusado de pertenecer a la banda que supuestamente dirige el islamista Tarek Maarufi, detenido hace tres años y luego puesto en libertad por falta de pruebas sobre su implicación en actividades violentas. Maarufi se define a sí mismo como «un ciudadano belga que se acoge a la libertad de expresión de un país libre» y «un intelectual y un propagandista, pero no un terrorista». La Administración belga confirmó que estos nuevos registros son consecuencia de los intercambios de información llevados a cabo en los últimos meses por varias policías europeas.

Atentado en Argelia

En Argelia, mientras tanto, al menos siete personas murieron ayer al estalllar una bomba en un mercado de Jemis Miliana, 100 kilómetros al sur de Argel, en el segundo atentado con explosivos en cuatro días, tras el cometido en El Harrach, en la periferia de la capital argelina, el pasado viernes, en el que perdieron la vida 18 personas y otras 61 resultaron heridas, informa la agencia Efe. Incluso en la región de la la Cabilia (de mayoría de población bereber), que había permanecido al margen de las acciones de los grupos armados, han caído asesinados seis policías y tres civiles. Los agentes fueron acribillados a balazos el lunes cuando se disponían a establecer un puesto de control en una calle.Esta nueva serie de atentados se produce tras las matanzas que conmocionaron al país a comienzos de mes, cuando el emir del Grupo Islámico Armado (GIA) Hasan Hattab intentó imponerse como único jefe de esta guerrilla integrista. La operación policial lanzada en las últimas horas en Europa parece tener como objetivo la detención de los seguidores de Hatab en el exilio, según fuentes citadas por France Presse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998