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EL JUICIO DEL "CASO MAREY"

Álvarez Cascos niega haber prometido el indulto a Amedo y Domínguez

El vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, saltó ayer a la palestra para negar las acusaciones de la víspera del ex policía Michel Domínguez, quien, en el juicio del caso Marey, le atribuyó haberse comprometido a tramitar su indulto y el de su compañero José Amedo a cambio de que sus declaraciones implicasen a la cúpula del Ministerio del Interior en la época socialista.

La decisión adoptada por Francisco Álvarez Cascos de responder a Michel Domínguez sorprendió ayer, pues en La Moncloa se había optado por guardar silencio ante las acusaciones del ex policía para restarles importancia. A media tarde, sin embargo, el vicepresidente primero anunció que hablaría en los pasillos del Congreso. "Es rotundamente falso que yo haya ofrecido ninguna clase de favor, gracia o indulto a ninguna persona que estuviera implicada en procesos judiciales o condenada por sentencias judiciales", dijo.Cascos se remitió a su intervención del 22 de abril ante la Comisión Constitucional, en la que la oposición le interpeló por su reunión de diciembre de 1994 con Jorge Manrique, el abogado de Amedo y Domínguez. Luego, repartió una fotocopia de unas declaraciones de Manrique al diario El Mundo, el 11 de mayo de 1997, en las que manifestó: "Ni yo mismo, ni Amedo ni Domínguez, en mi presencia, jamás se han ofrecido a implicar a nadie a cambio de nada". Cascos recalcó que son las "únicas" que se le conocen a Manrique. Preguntado entonces a qué atribuye las acusaciones de Domínguez, se atrincheró en que no va a hacer "ni juicios de intenciones ni valoraciones" del proceso judicial.

No obstante, en las mismas declaraciones cuya fotocopia repartió Cascos, Manrique advierte: "Dentro de una hipótesis de trabajo, como abogado de los señores Amedo y Domínguez, he mantenido muchas entrevistas con múltiples personalidades de cualquier ámbito. Lógicamente, en el legítimo derecho de la defensa de salvaguardar sus intereses. En aquella época, estábamos inmersos en un proceso de indulto con el Gobierno socialista y habría sido legítimo que yo hubiera querido sondear la situación que podría producirse si se efectuaba un cambio de Gobierno".

A su vez, Pedro J. Ramírez, el director de El Mundo, en cuyo despacho se reunió Cascos con Manrique, calificó de "patéticos" los argumentos socialistas respecto a las "interferencias políticas" en el origen del sumario. "Ahora sugieren que Cascos fue el que organizó el secuestro de Marey, el que alquiló la casa de Colindres y el que lo enterró en vida", ironizó. "Las declaraciones de Domínguez no se ajustan a la realidad", concluyó.

Otros líderes políticos opinaron también sobre el tema:

» José Borrell: "Aunque se debe respetar el trabajo de los jueces, no se deben ignorar las declaraciones de los acusados. Es terrible para la democracia que el actual vicepresidente primero usara el poder que tuviera para condicionar a un testigo".

» Iñaki Anasagasti. "El juicio de los GAL trata del caso Marey, no del caso Cascos. Desviar la atención hacia el vicepresidente puede ser una estrategia defensiva de los acusados".

» Julio Anguita. "No deseo entrar en una especie de conspiración para entorpecer a la Ley".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998