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El Gobierno endurece las medidas de protección sobre El Atazar, el mayor embalse de la región

La mayor reserva de agua de Madrid, situada en el embalse de El Atazar, recibirá unos cuidados especiales de la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional ha aprobado un nuevo plan de ordenación de la presa que compromete una inversión de 278 millones en los próximos años para frenar la llegada de elementos contaminantes al depósito. En los últimos 10 años, la suciedad ha crecido un 40%, aunque las aguas gozan de un nivel de transparencia óptimo. El plan prevé la demolición de decenas de edificaciones ilegales situadas junto a los límites del embalse.

La zona de influencia del embalse que será protegida por el nuevo plan de ordenación ocupa una superficie de 2.275 hectáreas y afecta a seis municipios (El Atazar, Manjirón, Puentes Viejas, Robledillo de la Jara, Buitrago de Lozoya y El Berrueco). El Gobierno regional pretende limitar al máximo la actividad en estas zonas y prohibir que los privados edifiquen junto al depósito para garantizar la limpieza en el mayor almacén de agua de la región: su capacidad (425 hectómetros cúbicos de agua) permite garantizar el consumo de los cinco millones de madrileños durante más de un año. La mitad de las reservas de agua de toda la región está localizada en este embalse.La Consejería de Medio Ambiente ha sacado a información pública el nuevo plan de ordenación para que los afectados por la nueva norma puedan hacer alegaciones. Entre las medidas protectoras destaca la prohibición de construir edificios en una franja de 500 metros de ancho alrededor del perímetro del embalse, salvo cuando se trate de equipamientos de utilidad pública. Además, la mayoría de los chalés construidos sin licencia en los últimos tiempos en la zona de influencia de El Atazar deberán ser derribados.

El plan define los problemas principales que amenazan la limpieza en el depósito de agua y apunta las soluciones. Son las siguientes:

» Edificaciones ilegales. En el municipio de Puentes Viejas, unos promotores han iniciado obras de rehabilitación de las caballerizas de la finca Santillana para abrir un hotel y un centro hípico. En el plan de ordenación de El Atazar se advierte que estas edificaciones son ilegales, lo que han puesto en conocimiento de la Consejería de Obras Públicas.

En Cervera de Buitrago hay siete puntos con edificaciones ilegales y un conjunto de caravanas "con solera", cuyo impacto es "negativo", y su uso, "incompatible" con la zona de influencia del embalse. La mayor parte de estas construcciones ilegales carece de infraestructura adecuada de saneamiento y depuración, lo que acaba contaminando El Atazar. Robledillo de la Jara tiene una urbanización ilegal, El Collado, con 20 viviendas. Aquí, la decisión de los redactores del plan de protección del embalse es mucho más flexible y considera que las autoridades urbanísticas pueden adecuar estas construcciones a la normativa para impedir su demolición.

» Contaminantes. En los últimos 10 años, la aportación de contaminantes por diversas fuentes al embalse ha crecido un 40%, aunque el agua almacenada en El Atazar goza de una alta transparencia y una baja concentración de clorofila y fósforo, según aclaran los expertos. Los redactores del plan de ordenación de la presa consideran que hay que reducir a la mitad la carga de fósforo en el embalse. Para conseguir este objetivo, la Consejería de Medio Ambiente se compromete a construir depuradoras en Lozoyuela, Sieteiglesias, Navas y Puebla de la Sierra, cuyos vertidos contaminados acaban en el río Riato y, posteriormente, en El Atazar.

Medio Ambiente también ha descubierto un funcionamiento deficiente de la fosa séptica que acoge las aguas residuales del área recreativa de El Atazar, lo que ha provocado vertidos contaminantes. El Ayuntamiento de El Atazar gastará 1,4 millones en resolver este inconveniente.

» Explotaciones ganaderas. La ganadería también contribuye a ensuciar la presa. El plan prevé la construcción de abrevaderos en El Berrueco para evitar que las reses beban directamente en el embalse.

» Actividades recreativas. La navegación de motor por El Atazar está prohibida, salvo autorización previa de la Consejería de Medio Ambiente. En la actualidad, una lancha neumática de motor funciona para transportar a los usuarios a otras embarcaciones sin motor. "Es un uso diferente del que tiene destinado y entraña un mayor riesgo de contaminación", advierten los técnicos regionales.

El Gobierno regional también ha previsto distribuir por toda la zona sensible del embalse seis carteles informativos alertando a los campistas sobre la prohibición de abandonar basuras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 1998

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  • Los vertidos contaminantes que llegan a la presa han crecido un 40% en la última década