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Vázquez Montalbán se inspira en los Borgia para su última novela

«Los hechos son los hechos, las figuras son las figuras y todo pasa en la época en que ocurrió». De este modo concretó Manuel Vázquez Montalbán la metodología de exposición narrativa que ha seguido para escribir César o nada, una novela publicada por Planeta que trata de explicar la historia humana que hay detrás de la ascensión de los sobrinos del Papa Calixto III, el valenciano Alfons Borja (nombre después italianizado al más conocido de Borgia), y que conforma un ciclo familiar cerrado con el papa Alejandro VI y los hijos de éste, César y Lucrecia, y se cierra con un santo, Francisco de Borja, uno de los inspiradores de la Contrarreforma.La horquilla de los Borja es tan amplia que abarca «desde la sedicia más malvada hasta la santidad más absoluta«, formuló Manuel Vicent ayer bajo el retrato del santo Francisco de Borja durante la presentación del libro en el Palacio Ducal de Gandía. Vicent, autor asimismo de la pieza teatral Borja-Borgia, definió a Vázquez Montalbán como un pop-marxista, capaz de unir con gran soltura y profundidad los Beatles con el Barça. En César o nada, «Vázquez Montalbán toma a los Borja como capitanes de una empresa textil y a Lucrecia como un sexo que abre todas la puertas«, advirtió. Vicent defendió que los Borja tuvieron muy presente el principio general de Lucky Luciano de que en cualquier negocio lo más importante era no ser el muerto, e introdujeron la modernidad en los crímenes. «Cualquier Estado se funda en un asesinato y la mitología consiste en cerrar el asesinato herméticamente en una caja», trazó Vicent, y sentenció: «Alejandro VI convirtió la caja en la famosa razón de Estado que luego pasó a limpio Maquiavelo en sus tres principios fundamentales«.

Novela dialéctica

Miguel Ángel, Maquiavelo, Leonardo da Vinci, el Gran Capitán o Savonarola son algunos de los personajes que desfilan por las páginas de esta obra que su autor definió como una «novela dialéctica» por el hecho de haberse decantado por el diálogo con el objeto de evitarse concesiones al historicismo como entrar a detallar la indumentaria y las costumbres del Renacimiento.Para Vázquez Montalbán, los Borja se ven involucrados en uno de los procesos de cambio más interesantes de la historia: «El paso del feudalismo al nuevo orden europeo de las monarquías absolutas«, con la aparición de sectores sociales ascendentes como la burguesía comercial.

«Ellos están a la cabeza espiritual de ese mundo, tratando de fijar los límites entre el poder temporal y el poder espiritual«, expuso el autor desde el mismo trono que ocupara Francisco de Borja. En su opinión, los Borja lo llevaron a su manera, siendo crueles, violentos y promiscuos cuando tenían que serlo, y en todo caso no lo fueron en mayor o menor grado que lo era la sociedad establecida. Vázquez Montalbán atribuyó a los enemigos la leyenda negra de esta familia valenciana, aunque se mostró partidario de dejar estar los mitos como están.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de mayo de 1998