Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Gore Vidal advierte sobre la «tiranía» de la futura Europa

El escritor norteamericano Gore Vidal lanzó el miércoles en Lisboa un duro ataque contra la futura Europa que surgirá del nacimiento del euro. A juicio de Vidal, autoexiliado en Italia y considerado un símbolo de lo políticamente incorrecto, la moneda única «implicará un sistema de recaudación de impuestos común y una policía única, lo que significará finalmente una tiranía a largo plazo y un enorme desperdicio ahora». Vidal aseguró que atravesamos «una era de caos que favorece los instintos totalitarios del poder, sean de Estados Unidos o de Europa».La conferencia más esperada del seminario Europa y cultura, clausurado en la noche del miércoles en Lisboa, no defraudó las expectativas que había despertado. Presentado como una especie de «patricio romano procedente de una familia senatorial», el escritor de West Point, de 73 años, inició su discurso a la americana y recordó su intervención la noche anterior en el Lincoln Center, de Nueva YorK: «Allí estaba Barbara Bush, que me miraba, atónita, como si fuese el mismísimo anticristo». La anécdota le sirvió para realizar, una vez más, sus feroces y brillantes críticas al «imperio norteamericano» y al futuro centro de poder europeo.

El escritor alertó sobre los riesgos de los poderes centralizados en Washington y próximamente en Bruselas o Estrasburgo, lo que puede dirigirnos hacia una nueva tiranía. Aseguró que «la democracia no es la garantía contra el mal uso del poder», y añadió: «nunca viví en una democracia». «Sólo en algunos pequeños países de Europa, como Holanda, Dinamarca o Suiza, existen sistemas que se aproximan a la democracia, donde se consigue una consulta directa y rápida de los ciudadanos a través de referendos».

El escritor norteamericano afirmó que atravesamos una etapa de caos, en la que «sólo las nuevas tecnologías permiten imponer un cierto orden frente a los instintos totalitarios de quien quiere el poder sólo por el poder, tanto en Estados Unidos como en Europa». En su opinión, las Administraciones norteamericanas en los últimos 40 años «no han hecho nada por las personas, el dinero recaudado sólo ha servido para la guerra».

A su juicio, «deberíamos aceptar el hecho de que las personas puedan vivir separadas, en vez de soñar con un nuevo orden mundial pacífico con sede en Washington, Bruselas o Estrasburgo». «Hay más seguridad para los ciudadanos en una multiplicidad de Estados que en un Estado centralizado», concluyó el autor de Palimpsesto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de mayo de 1998