Clinton admite que «puede hacer más» para mitigar el embargo al pueblo cubano

Bill Clinton ensalzó ayer el estado de la economía norteamericana, pidió al Senado que votara a favor de la ampliación de la OTAN, adoptó un tono relajado al hablar de Irak, confesó que EE UU «puede hacer más» para aliviar los sufrimientos que el embargo causa al pueblo cubano, exhortó a las tabacaleras a volver a las negociaciones y se negó a entrar en detalles respecto al caso Lewinsky, en su primera conferencia de prensa individual desde el estallido de los escándalos sexuales, el pasado enero. La calma y seguridad con que reapareció ante los periodistas confirmó que se siente vencedor de la crisis política.Once preguntas, comenzando por la primera, versaron sobre los escándalos sexuales que han sacudido la presidencia norteamericana como pocas cosas desde el caso Watergate. Clinton, muy tranquilo, no quiso hablar del fondo de los escándalos Monica Lewinsky, Paula Jones y otros. «No tengo nada que añadir a lo que ya he dicho», reiteró.

Pero sí comentó otros aspectos de los escándalos. Preguntado sobre si cree que tiene «autoridad moral» para dirigir el país, respondió: «Creo que es importante que el presidente sostenga los valores de los norteamericanos, que hacen más fuertes a nuestros niños, nuestras familias y nuestro país, y creo que yo y mi Gobierno tenemos un buen historial en esta materia». Respecto al fiscal independiente Kenneth Starr, Clinton declaró: «Todo norteamericano que conozca el comportamiento del fiscal estará de acuerdo conmigo en que tengo que seguir los consejos de mis abogados».

Optimismo económico

Lo que Clinton, que había ensayado con sus colaboradores durante horas su reaparición ante la prensa, quiso subrayar es el buen estado de la economía norteamericana. El segundo mensaje que Clinton deseaba transmitir es que el Senado de EE UU, que anoche tenía previsto votar al respecto, debe aprobar la incorporación a la OTAN de Hungría, Polonia y la República Checa. «Estamos más cerca que nunca de realizar el sueño de una generación: una Europa unida, segura y en paz», dijo. También instó al Senado a autorizar sin condiciones el pago de la deuda norteamericana a la ONU.Dos preguntas versaron sobre Cuba. Clinton dijo que el embargo contra la isla caribeña «funciona» y siguió oponiéndose a su incorporación a la Organización de Estados Americanos (OEA). Pero introdujo una importante precisión: «Creo que tenemos que hacer más para minimizar los daños al pueblo cubano».

El tono del presidente norteamericano al hablar de Irak fue mucho menos crispado que en enero o febrero, cuando él preparaba la frustrada Operación Trueno en el Desierto. Declaró que está «animado por el nivel de cumplimiento por parte de Irak» de sus acuerdos sobre inspecciones con el secretario general de la ONU, Kofi Annan; pero rechazó fijar una fecha para el levantamiento de las sanciones internacionales a ese país.

Clinton informó también de que no cree que el Congreso le conceda el privilegio de fast track (vía rápida) en los meses que faltan para las elecciones legislativas de otoño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 30 de abril de 1998.

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