Los estrategas británicos piden información a ingenieros de Belfast que construyeron un palacio del líder iraquí
Un equipo de ingenieros de Belfast acapara desde ayer la atención de los estrategas británicos para determinar cuáles son exactamente los puntos vulnerables de los palacios de Sadam Husein que las fuerzas de Washington y Londres tienen en su punto de mira ante una eventual campaña militar contra Irak. "No tenemos ningún comentario que hacer", se limité a decir John Comptom, un portavoz de la empresa Mivan, que participó en la construcción del palacio que el líder iraquí usa como una de sus residencias a orillas del Tigris y que la aviación de Estados Unidos y el Reino Unido consideran como uno de los objetivos principales del bombardeo aliado.
Según fuentes de la investigación, Mivan, que tiene su sede en el suburbio industrial de Crumlyn en Belfast, fue una de las empresas que el Gobierno de Bagdad contrató para erigir uno de los ocho palacios a los que Sadam Husein se niega dar acceso a los inspectores de Naciones Unidas. Los colaboradores de lan McCabrey, director general de Mivan, rehusaron anoche confirmar o desmentir la información que indicaba que el Ministerio de Defensa británico ha conminado a los ingenieros norirlandeses a revelar datos técnicos sobre los palacios de Sadam.
El área de los palacios, que suma 70 kilómetros cuadrados en el corazón de Bagdad, es considerada como el objetivo fundamental de lo que se perfila como la próxima campana militar en el golfo Pérsico para destruir el centro del poder iraquí.
Los estrategas norteamericanos y británicos están particularmente interesados en descubrir los esquemas técnicos de esa zona a fin de dirigir sus bombardeos contra la residencia de Sadam y los supuestos depósitos de armas químicas y biológicas.
Aunque Washington niega tener la intención de asesinar a Sadam, la convocatoria hecha a los ingenieros norirlandeses para que faciliten datos sobre los palacios refuerza la impresión de que el objetivo final de una campaña militar es la eliminación física del presidente de Irak.
El Ministerio de Defensa británico difundió ayer en Londres planos de un palacio presidencial en Abu Rakash, situado a unos 60 kilómetros al norte de Tirkrit, la aldea natal del líder iraquí, que contiene edificios fortificados en un área siete veces más grandes que el Palacio de Buckingham, residencia oficial de la reina Isabel II.


























































