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Los obispos alemanes contestan hoy a la petición papal de dejar de asesorar a mujeres que abortan

Los obispos alemanes, que concluyeron ayer dos días de deliberaciones a puerta cerrada tras los muros de un monasterio en Würzburg, darán a conocer hoy su posición conjunta sobre el futuro de los 264 centros católicos de asesoramiento destinados a las mujeres que desean abortar. El presidente de la Conferencia Episcopal, Karl Lehmann, y los obispos responderán en una conferencia de Prensa en Mainz a una misiva de Juan Pablo II.

El Papa ha pedido a la Iglesia Católica alemana que deje de expedir los certificados que son un requisito obligatorio para la práctica de un aborto legal. Un total de 1.685 centros de asesoramiento expiden en Alemania estos certificados que dan fe de que la mujer que desea interrumpir su embarazo ha compartido sus reflexiones.

El documento papal no presupone nada sobre la orientación ideológica de asesoramiento recibido.

Un amplio sector de la opinión pública católica en Alemania contempla los centros de asesoramiento confesionales como una posibilidad de influir en las mujeres en contra del aborto. Otro sector, sin embargo, ve la expedición de certificados como una complicidad con el aborto y como una "licencia para matar". La misiva papal parte de esta última idea.

Según las filtraciones del mensaje de Juan Pablo II, el Papa quiere que la Iglesia se desvincule del sistema estatal de asesoramiento y aboga, entre líneas, por una modificación de la legislación alemana.

A los obispos les queda ahora la tarea de decidir cómo desvincularse de la expedición de certificados y, simultáneamente, conservar su posibilidad de influir. Aparte de resolver esta cuestión, existe también un tema financiero, que ha sido abordado tanto por representantes de los Verdes como de los liberales del FDP.

Estos dos partidos se han mostrado favorables a que se le retiren a la Iglesia las subvenciones del sistema estatal, en el caso de que se niegue expedir certificados. El secretario general de la CDU (Unión Demócrata-Cristiana), Peter Hintze, calificó esta propuesta de "inaceptable". Bonn PILAR BONET

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de enero de 1998