Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Comisión Europea limita la entrada de telefónicas en TV

Aprobado un proyecto para evitar "supermonopolios"

La Comisión Europea ha decidido imponer estrictos límites a la entrada de las compañías telefónicas en el sector televisivo, especialmente a través del cable. Obligará, al menos, a los operadores de telecomunicaciones a efectuar una completa separación jurídica de sus actividades en ambos campos. Y en algunos casos prohibirá radicalmente esa ampliación de funciones. Así lo aprobó el ejecutivo comunitario en la noche del martes, durante una reunión en Estrasburgo. La intención es evitar que antiguos monopolios telefónicos se conviertan ahora en "supermonopolios".

La iniciativa se ha plasmado en una comunicación conjunta de los comisarios de la Competencia, Karel Van Miert, y de Industria, Martin Bangemann. El texto está abierto a sugerencias del sector y de la ciudadanía, tras lo cual se convertirá en una directiva comunitaria, que endurecerá las vigentes desde 1995 y 1996.El propósito de la iniciativa es evitar que "los antiguos monopolios de las telecomunicaciones se transformen en supermonopolios que detenten también una fuerte posición en el sector de la televisión por cable, o impidan a otros acceder a las redes de telecomunicaciones para ofrecer servicios de teledistribución por cable".

La normativa hoy vigente obliga a las empresas presentes en ambos sectores únicamente a mantener contabilidades separadas de cada actividad. Esta separación "no basta para facilitar un desarrollo favorable a la competencia en el sector multimedia", lamentan los autores del texto. El problema es que si las telefónicas proveen a un tiempo ambos tipos de redes, se permitiría a los "antiguos monopolios retrasar la aparición de una competencia efectiva". Por ello se les obligará, como "medida mínima", a diferenciar la explotación de ambas funciones mediante "personas jurídicas separadas".

Los dos comisarios han descartado inicialmente tanto el mantenimiento de la normativa anterior como una medida más radical que algunos estudios de expertos les aconsejaban: la prohibición total, con carácter general, de la entrada de los operadores de telecomunicación en el mundo audiovisual, obligando a quienes la hubieran realizado. a una completa "desinversión".

Pero, conscientes también de que su propósito puede ser insuficiente para lograr un escenario de competencia, los comisarios anuncian "actuaciones complementarias" más duras. Estas se aplicarán "caso por caso".

El texto anuncia que el artículo 86 del Tratado -que impide los abusos de posición dominante- deberá aplicarse "a toda empresa que sea propietaria de una red de telecomunicaciones y de una red de cable, especialmente si se encuentra en posición dominante en ambos mercados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de diciembre de 1997