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Ramón Hernández muestra su visión de lo femenino en 'Un destino de mujer'

La historia de cómo una mujer, sin dejar de serlo, adopta actitudes combativas propias del hombre es descrita por Ramón Hernández en su última novela, Un destino de mujer (Seix Barral). A través de los avatares conyugales de una profesora de 44 años, el autor de Palabras en el muro, Curriculum vitae o Golgotáh apunta una teoría de la liberación de la mujer que busca la comprensión, no la confrontación con los hombres.El argumento surgió de su preocupación por lo femenino. "Leí muchos libros sobre las mujeres y sus relaciones con el amor, con el mundo, con el matrimonio y decidí escribir sobre ello un ensayo, pero al ponerme a trabajar se impuso mi condición de novelista". Así, nació la historia de Eva, una mujer de 44 años, profesora de arte, casada con un hombre de dinero, cuyo matrimonio acaba en frustración amorosa y pérdida de identidad, todo ello agravado por un accidente de tráfico que le provoca un aborto y le impide tener hijos. Paradójicamente, "cuando comienza a comportarse como su marido y se convierte en adúltera como él, empieza a comprenderle", apunta el autor.

El destino de Eva es uno entre muchos de los que les esperan a las mujeres y que preocupan a Hernández porque se siente "vinculado a los mundos injustamente tratados y el de la mujer es uno de ellos". "Me da rabia", afirma, "que una mujer gruesa sea considerada un despojo para el amor y un hombre barrigudo y baboso, pero con dinero, esté rodeado de concubinas. La actitud de muchos hombres respecto a las mujeres se acerca mucho a la trata de blancas. Lo que más me extraña a estas alturas es que a las mujeres todavía les gusten los hombres".

Hernández rodea a la protagonista de su nueva novela de un coro de mujeres que aman y sufren por el amor pero que no son comprendidas por el hombre. A pesar de ello, espera que los hombres también lean la obra, ya que "no es feminista en el sentido de oposición al hombre, sino en el intento de comprensión de la mujer". El autor ha dejado para un próximo libro la concreción de sus teorías liberadoras, que en su opinión deben llegar a través de la ciencia y de descubrimientos tales como la gestación extrauterina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de diciembre de 1997