Los famosos
¡Cuántos siglos se anticiparon los griegos en la historia! Ya quisieran muchos tener el oráculo de Delfos para brujulear en la Bolsa y como hombre del tiempo. De fortuitos y afortunados amoríos entre los dioses que moraban en la cima del monte Olimpo y los mortales nacían los destinados a las hazañas ejemplares, los bien llamados "héroes", y éstos, tras una hibernación milenaria en su limbo, se están reencarnando precisamente ahora y en España, y ya son camadas, con el nuevo nombre de "famosos", con una rosa en el ojal o en el ojo, con sus habilidades y debilidades, con sus paraísos fiscales, etcétera. Podemos contemplarlos por gentileza de los paparazzi, y gracias a que casi todos hemos cambiado el ágora por el televisor.En cuanto a esos pesados de la plataforma del 0,7%, habría que decirles que menos viajar y más leer la prensa del corazón, único mundo ideal que existe, porque ni siquiera aquellos griegos, que despeñaban a las criaturas que nacían deformes, se liberaron de sus pobres y demás desequilibrios morales.
Una alabanza a los españoles que colaboran en el Tercer Mundo sin que se les vaya la fuerza por la boca-


























































