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Kraus denuncia que el Real incumple sus compromisos y le excluye de la programación

'Aída' sustituye a 'Los cuentos de Hoffmann' sin que el cantante reciba explicaciones

Alfredo Kraus, de 69 años, uno de los tenores de más prestigio internacional, aseguró ayer a un grupo de periodistas que el Teatro Real ha incumplido los compromisos adquiridos con él sin recibir a cambio ninguna explicación. Kraus había firmado, un precontrato con el anterior director artístico, Stéphane Lissner, para inaugurar la segunda temporada con Los cuentos de Hoffmann. El compromiso fue cancelado telefónicamente por el director gerente, Juan Cambreleng, quien comunicó a la representante del tenor que la temporada se abrirá con Aída, bajo la dirección de Franco Zeffirelli. Cambreleng asegura haber actuado "en función de los intereses del teatro".

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El tenor Alfredo Kraus muestra un legajo de documentos con muchos fax de ida y vuelta, contratos firmados y otros en proceso de corrección. Kraus recibió ayer a la prensa en su casa de Boadilla del Monte (Madrid) y dijo que lo sucedido "es incomprensible, dada la supuesta amistad que hay entre Cambreleng y yo". Sereno, con su mirada transparente revelando aún la tristeza de la muerte de su compañera Rosita hace unos meses, su voz sigue firme y no puede evitar un cierto tono de enfado distante: "Esta historia comienza hace tiempo", y muestra unos documentos firmados por Stéphane Lissner, ex director artístico del Real, algunos referentes al concierto con la Orquesta Sinfónica de Madrid en el que está previsto que actúe el 21 de febrero, "con el que espero todo vaya a misa y no surja ningún problema", declara el tenor. Según sus comentarios, la situación se oscurece a partir de una reciente llamada que recibió su hermana y representante, Carmen Kraus, de Cambreleng, quien le comunicó que, por exigencias de la programación, el teatro abriría la temporada con una producción propia, en este caso la Aída de Zeffirelli, y no con una producción alquilada, como ocurriría con Los cuentos de Hoffmann.

Producción propia

Juan Cambreleng contestó ayer a las críticas de Kraus: "Es una decisión tomada en función de los intereses del teatro. Claro que queremos que Alfredo Kraus cante muchísimo en esta casa. Alfredo Kraus. Tuvimos muchas conversacio nes, y yo era partidario de Hoffmann. En medio, surge la enfermedad de la esposa de Kraus y, al mismo tiempo, García Navarro [director musical del Real] se pone de acuerdo con el mismo Kraus para sustituir Hoffmann por Werther. La posibilidad de la producción propia del teatro con Aída nos hace desestimar abrir temporada con una producción alquilada y optar por la propia. Entonces Carmen Kraus me dice que 'si Alfredo no canta en la apertura, no canta. Hoy mismo he recibido un largo fax de Carmen Kraus desautorizándome para decidir si Kraus canta o no canta en el Real. Las cosas no son así. Tanto García Navarro como yo estamos en disposición de superar todos los detalles técnicos para que el Werther de Kraus encuentre sus huecos y. se alterne con la Aída Este es nuestro máximo interés desde el mayor respeto a este artista". Kraus dice "no querer polémica alguna". "Son los hechos", añade. "El Real debe una explicación pública sobre esta sustitución. Tengo entendido que el patronato no está al día de estos cambios. Unas recientes declaraciones de Cambreleng ponían en duda si yo continuaría mi carrera tras la pérdida de mi esposa. No sé cómo se puede sacar algo así de la manga. Yo nunca he dicho que pensara retirarme, otra cosa son las circunstancias de la vida". Y son precisamente esas circunstancias uno de los argumentos de Cambreleng: "No podíamos esperar, con sucesos tan dolorosos por medio, qué iba a hacer Alfredo con su carrera". Sobre la mesa de Kraus, los documentos arrancan con los firmados en la etapa Lissner, y y gan a un contrato revisado pero sin firmar sobre el Hoffmann enviado por Cambreleng el 23 de mayo. Kraus comenta: "Es un error que cometen muchos teatros: mandar contratos sin firmar. Primero debe firmar el teatro que invita al artista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de octubre de 1997