Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Fundación Tápies presenta la obra "terapéutica" de Lygia Clark

Una parte de las obras de Lygia Clark (Brasil, 1920-1988) que se exhiben en la retrospectiva, la primera en Europa, que se presenta hasta el 21 de diciembre en la Fundación Tápies de Barcelona son reproducciones. Objetos que ella había inventado para que fueran utilizados por personas, o pacientes, en una especie de sesiones terapéuticas en las que casi no hay frontera entre arte y vida. Máscaras, guantes entrelazados que obligan a sus usuarios a enroscarse unos con otros, trajes llenos de cremalleras y objetos que incitan a descubrir los cuerpos, sencillas bolsas de plástico llenas de bolitas... Están ahí para que puedan tocarse y utilizarse porque éste era su sentido.Esta artista brasileña, que junto con Hélio Oiticica y otros creadores de su generación abrió nuevas vías de experimentación al arte, explicaba en uno de sus escritos: "No me considero una precursora,. Lo que propongo existe ya en los numerosos grupos de jóvenes que integran el sentido poético en su existencia, que viven el arte en lugar de hacerlo". Lygia Clark realiza en sus inicios un arte muy intelectuaLizado y abstracto, ligado a las corrientes constructivistas que predominaron a mediados de siglo en su país. Poco a poco, las investigaciones espaciales y formales van evolucionando hacia formas más dinámicas, como sucede en las esculturas móviles que denomina bichos, donde las posibilidades vienen dadas tanto por la estructura propia de la obra como por el movimiento que el usuario intenta darles.

Sus vivencias personales, ayudada por el psicoanálisis, la encaminan a elaborar toda una serie de objetos, performances e instalaciones en las que lo que busca es provocar la desinhibición del usuario no sólo con el objetivo de que éste experimente. con su cuerpo y sus sensaciones, sino también, y eso es lo inusual en este tipo de manifestaciones artísticas, para que pueda "curarse" clínicamente. De hecho, en sus últimos años Clark tuvo un consultorio en el que atendía a pacientes y algunos de sus discípulos siguen aplicando sus métodos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de octubre de 1997