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Condenado a año y medio el 'doctor' Hamer

El hijo del médico insultó al juez

Un tribunal de Colonia condenó ayer a un año y siete meses de cárcel, sin libertad condicional, al médico de 62 años Ryke Geerd Hamer, por ejercicio ilegal de la medicina, al haber tratado a tres enfermos graves de cáncer sin tener la licencia necesaria. Cuando ayer se anunció la sentencia, el hijo de Hamer prorrumpió en insultos contra el presidente del tribunal, Wolfgang Hilgert. El juez ordenó que desalojase la sala y le impuso un arresto de tres días. La sentencia contra Hamer quedó por debajo de los dos años y cuatro meses que había solicitado el fiscal. Hamer tiene todavía otras cuentas pendientes con la justicia por varios casos en los que aplicó sus peregrinos tratamientos.Hamer adquirió notoriedad con sus tesis sobre la nueva médicina y la curación del cáncer, sin recurrir a los métodos tradicionales como la quimioterapia y radioterapia. Según Hamer, el cáncer se desencadena como consecuencia de conflictos psíquicos internos y se puede curar, si se resuelven. En tomo a él consiguió reunir Hamer una especie de comunidad de médicos y familiares, que creen a pies juntillas en sus tesis y se convirtieron en fieles seguidores creyentes en esa buena nueva medicina.

El caso más espectacular en el que estuvo implicado Hamer fue el de la familia astriaca Pilhar, que huyó con su pequeña hija, Olivia, a España para evitar la medicina tradicional y ser tratada por el curandero. La justicia austriaca ha condenado a los padres de la niña, ahora curada gracias a la medicina tradicional.

El caso de Olivia no se juzgaba en Colonia, pero, al día siguiente de la condena en Viena, los padres de la niña asistieron al proceso de Hamer, precisamente en la sesión del juicio en que el fiscal pronunció la acusación contra Hamer y pidió la pena de dos años y cuatro meses de prisión. Hamer y el juez que ayer le condenó en Colonia son viejos conocidos. El mismo juez le había condenado en 1993 a cuatro meses con libertad condicional, por haber tratado sin licencia a un joven enfermo de cáncer de huesos. Un tribunal administrativo de Coblenza le había retirado a Hamer la licencia para ejercer la medicina en 1986.

En el proceso de Colonia se juzgaba a Hamer por haber tratado a enfermos, a pesar de no disponer de la autorización para hacerlo, y por negativa a la prestación de ayuda en el caso de un enfermo terminal de leucemia, a quien le negó la asistencia de un médico de urgencia. El enfermo murió aquel mismo día en Bonn, pero en el juicio Hamer negó que aconsejase no recurrir al médico de urgencia. Un dictamen psicológico precisó que Hamer se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales y puede por lo tanto ser condenado. La defensa argumentó que Hamer se limitaba a asesorar a los pacientes en seminarios y no a tratarlos como médico.

Tras conocer el fallo, el abogado comentó a la prensa que no le sorprendía y salió a relucir una especie de teoría de la conspiración contra su defendido.

El juez argumentó ayer, en la fundamentación de la sentencia, que Hamer no se limitó a asesorar, sino que trataba a los enfermos como un médico normal y despertaba en ellos esperanzas de curación. Una madre que declaró como testigo dijo que Hamer le había prometido curar al hijo que luego murió. Criticó el juez el empecinamiento de Hamer en sus teorías y le acusó de haber abandonado el domicilio de un enfermo "como un ladrón", cuando se produjo la muerte. Hamer calificó estos días de "justicia de linchamiento" el proceso seguido en su contra en Colonia y había anunciado su intención de abandonar Alemania, tan pronto cumpla la condena impuesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de septiembre de 1997