RELEVO EN EL PSOE

La nueva ejecutiva adopta como primer acuerdo la abstención del PSOE en el voto del cupo vasco

El Grupo Parlamentario Socialista se abstendrá esta semana en el Congreso en las votaciones sobre el concierto económico vasco, la renovación del cupo y, por último, la cesión de tributos a las comunidades autóno mas. Ésta es la primera decisión política que adopta la comisión ejecutiva federal nombrada en el 34º Congreso del PSOE. Ha sido una decisión Me equilibrio" entre las distintas federaciones socialistas: la mayoría favorables al no y otras, como la vasca, defenso ras del voto afirmativo. La nueva dirección socialista se apresuró a resaltar la bondad y eficacia de que en la cúpula socialista estén sentados los barones para que se corresponsabilicen de las decisiones que afectan a todos los españoles sea cual sea su territorio.

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Los 33 miembros de la ejecutiva federal del PSOE se reunieron por primera vez en el salón de actos de la sede federal de este partido en la calle Ferraz, de Madrid. Unos llegaban andando, otros en taxi y un grupo reducido en coche del partido. Joaquín Almunia entró en la sala y vio ocupando su lugar al presidente, Ramón Rubial. "Pensé que enseguida llegarían Felipe, Alfonso y Txiki", diría horas más tarde Almunia a Iñaki Gabilondo en Tele 5.Para los nuevos, la primera sesión les causó un fuerte impacto. Pocas bromas y enseguida a hablar de un asunto trascendente y que había consumido tres reuniones de la anterior comisión ejecutiva federal, posponiéndose la decisión una y otra vez. Se trataba de la posición que adoptará el Grupo Parlamentario Socialista cuando esta semana el Congreso de los Diputados vote los proyectos del Gobierno sobre el concierto económico y la renovación del cupo vasco, que previamente ha pactado con el PNV. Almunia comunicó con nitidez que el grupo se va a abstener.

Según asistentes a la reunión tomaron la palabra casi todos los barones, y finalmente salió la propuesta que invariablemente había defendido el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Juan Manuel Eguiagaray se mostró básicamente de acuerdo y expresó los elementos que utilizará en el Congreso cuando defienda la abstención en nombre del PSOE.

Durante semanas, el secretario general de los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, había intentado que sus compañeros no votaran en contra del concierto y el cupo. A la vista de las actitudes de rechazo que comprobó entre los miembros de la ejecutiva, ya hace días que se había conformado con, al menos, esta abstención con la que se reconoce la singularidas del País Vasco.

Aun así, la ejecutiva de los socialistas vascos aprobó la abstención para el concierto económico y el sí para el cupo. A los socialistas vascos les cuesta mucho trabajo explicar en Euskadi que no están a favor de la renovación del cupo cuando el baremo seguido es el mismo que aplicaron años anteriores los Gobiernos socialistas.

Los socialistas vascos podían entender algo más la oposición de sus compañeros a los nuevos elementos que se han introducido en el concierto que, a decir del PSOE, prácticamente otorga autonomía fiscal absoluta al País Vasco. Ni qué decir tiene que otros dirigentes del PSOE ayer sentados en la ejecutiva estaban directamente por el voto en contra, sin matices. La decisión por abstención marcará, además, una clara diferenciación del PSOE en el debate en el Congreso de los Diputados, donde mayoritariamente se votará a favor.

A partir de ese dato, veteranos miembros de la nueva ejecutiva transmitían que con lo sucedido ayer se ponía de manifiesto la bondad de que los barones estén en la comisión ejecutiva federal. Dan por seguro que de no haber estado es muy probable que cada uno en su territorio hubiera manifestado un criterio y habría dado pie a que el Partido Popular se ratifique en su acusación de que en el PSOE no hay una sino 17 interpretaciones sobre la España autonómica; una por cada comunidad. No hubo tiempo para mucho más. El próximo lunes se reunirán de nuevo para la asignación de tareas. Los vocales sin cartera serán adscritos a una de las secretarías.

Joaquín Leguina se mostró ayer "ilusionado" con la función de secretario de Cultura. "Ya he aprendido que Sara-Mago no es una pintora como dijo la ministra de Cultura, sino que, como su nombre indica, es una echadora de cartas". Leguina se refería con esta broma al escritor José Saramago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de junio de 1997.

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