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Arenas asegura que los gastos sociales no se recortarán los Presupuestos del Estado del año próximo

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Javier Arenas, afirma que los gastos sociales no se recortarán en los Presupuestos de 1998. En una entrevista concedida a Europa Press, Arenas asegura que en las cuentas del Estado del próximo año no habrá sorpresas: "No hay ningún riesgo para el mantenimiento de las prestaciones sociales y del poder adquisitivo de las pensiones". El ministro añade que las políticas de desempleo tampoco se verán restringidas.Arenas hace un balance de los efectos de la lucha contra el fraude fiscal y el fraude en el cobro de las prestaciones sociales y en el pago a la Seguridad Social. Critica que los anteriores gobiernos dieran más importancia a los comportamientos irregulares frente a Hacienda y asegura que las medidas del Gobierno han permitido un ahorro de unos 200.000 millones de pesetas.

El titular de Trabajo descarta que la segunda fase del diálogo social que se abre el próximo otoño conduzca a una nueva reforma del mercado de trabajo. "Tiene que conducir al pleno desarrollo de la Ley de Pensiones y de los acuerdos recientes", afirma. Para Arenas, "no es necesario ni riguroso plantear una segunda reforma laboral". En su opinión, la aprobada es ya "de mucha profundidad".

El pacto alcanzado entre los sindicatos y la patronal ha servido, según Arenas, para dar "confianza a la sociedad española", además de tener "un reconocimiento extraordinario fuera de España". "En términos sociales, políticos y económicos el balance es francamente positivo", añade. Los efectos de la reforma se notarán ya a finales de junio, dice Arenas: "Vamos a tener un crecimiento porcentual y en cifras absolutas de contratos indefinidos". No obstante, cree que el primer balance serio no se podrá hacer hasta que pasen seis meses desde su entrada en vigor.

En cuanto a una futura reforma del sistema de protección de empleo, el ministro considera que hay que buscar nuevas vías que incentiven a quienes buscan empleo. Otro de los problemas de este sistema es el elevado coste de las prestaciones por desempleo de los temporales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de junio de 1997