Entrevista:

"Internet obliga a buscar nuevas formas de proteger los derechos de autor"

Dentro de poco ya no va a ser necesario comprar en la tienda un disco o un CD, o ni siquiera un vídeo. Se podrá pedir a través de Internet. Esta es una de las nuevas posibilidades que traen de cabeza a las sociedades de gestión de derechos de autor. Reunidos durante esta semana en Sevilla, representantes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) han diseñado nuevos métodos para defender los derechos de autor en la era digital. "La explosión de Internet, sobre todo, nos obliga a buscar nuevas formas de protección de los derechos de autor", ha dicho Mihály Ficsor, subdirector general y máximo ejecutivo de la OMPI.Entre las medidas que han adoptado los representantes de todos los países desarrollados del mundo y la mayor parte de los en vías de desarrollo que pertenecen a este organismo destaca el sistema la matrícula, un código digital incorporado a cada obra que permitirá saber en qué lugar se utiliza dicha obra. Es una de las pocas veces en las que se impone un término español en el imperio lingüístico de la electrónica y los ordenadores. Pero el tema de la matrícula es sólo una de las medidas. No es la única. Ficsor ha señalado que se trata de establecer sobre todo "las condiciones de control ante las nuevas tecnologías, y en especial Internet. Todos estamos de acuerdo en la matrícula, pero ésta es sólo un aspecto de entre los muchos que nos permiten enfrentamos al problema".

Red de redes

La llamada "red de redes" todavía no funciona de forma oficial como mercado pleno de obras culturales. Está a la espera, según el subdirector de la OMPI, de que entren en vigor los nuevos sistemas de gestión de los derechos de autor. "Cuando llegue ese momento, Internet será un gran zoco o mercado multimedia en el que se podrán vender canciones, imágenes, libros...". Aunque las conclusiones de este foro, que ha reunido a los principales especialistas del mundo en derechos de autor, no son obligatorias para los Gobiernos, es seguro que serán adoptadas por los países miembros de la ONU, organización en la que está integrada la OMPI. "Utilizaremos los resultados del foro para asesorar a los Gobiernos y para invitarles a adoptar estas medidas como leyes en el plazo más corto de tiempo", añade Ficsor.Otros resultados de la reunión de representantes de sociedades de derechos de autor de todo el mundo han sido la defensa y ratificación del concepto de derecho de autor frente al concepto de copyright. Según Eduardo Bautista, presidente del consejo de dirección de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), el concepto de derecho de autor lo sustentan los europeos. Sostienen con ello que las obras las hacen los autores y se tiende a proteger al creador. Mientras que el concepto de copyright es angloamericano y destaca más la defensa de la obra que es comprada al autor por el productor. En ambos casos, la obra genera ingresos.En esta misma línea, el foro ha aprobado la defensa y ratificación del papel de la gestión colectiva de los derechos frente a la gestión individual. "Los derechos no cambian, aunque cambie la forma de gestionar esos derechos, y tampoco cambian cuando nos referimos a las nuevas formas de comunicación por las nuevas redes y por cabIe", enfatiza el subdirector de la OMPI. Refiriéndose al caso español, Ficsor dice que en este país no hay problemas en materia de derechos, "ya que existen una legislación y unas medidas tecnológicas adecuadas". En efecto, en España funciona de hecho el sistema de matrícula en el caso de algunas industrias culturales, especialmente en el segmento audiovisual. La reunión de la OMPI, que se celebró en Sevilla entre el 14 y el 16 de este mes, fue patrocinada por el Ministerio de Educación y Cultura y por la SGAE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de mayo de 1997.

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