Es un ser humano disecado
Ante la noticia leída en los medios de comunicación sobre la exhibición de un ser humano disecado -cuya singularidad o interés científico no parece ser otro que pertenecer a una raza determinada allá por 1830- en el museo del pueblo que muy dignamente dirige como alcalde don Joan Solana, quisiera respetuosamente manifestarle algunas ideas que me han venido a la cabeza.Estoy seguro de que cualquier miembro de la comunidad de Banyoles y el mismo alcalde reaccionarían contra la exhibición, por ejemplo, de un ser humano disecado en una vitrina de un museo de Suráfrica cuyo título fuera "catalán de Banyoles de l830" o "blanco de Banyoles". Es decir, que eso a lo que el pueblo de Banyoles considera "su negro" es un ser humano, que tuvo nombre y apellidos, que quizá tuvo descendientes y que al morir, los suyos le dieron digna sepultura, profanada ésta por un necrófilo que luego hizo negocio con ello.
Procuren un entierro digno a los restos de esa persona, y si son creyentes, recen por su alma y también por la de aquellos que contribuyeron durante tantos años a mantener un cuerpo humano sin sepultura, exhibido como un animal disecado en una repugnante y seudocientífica actitud racista-


























































