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Tres heridos en un tiroteo entre Guardia Civil y Ertzaintza

Interior dice que una "terrible confusión" entre los policías camuflados, causó el choque en Bilbao

Dos guardias civiles y un ertzaina resultaron heridos de bala en un tiroteo registrado a primeras horas de la pasada madrugada en el barrio bilbaíno de Deusto, como consecuencia de una "terrible confusión" según Interior. Los agentes del instituto armado viajaban en un coche camuflado y persiguieron durante kilómetros a otro camuflado de la Ertzaintza cuyos dos ocupantes les infundieron sospechas. Al llegar a Deusto, sospecharon mutuamente de que podían ser activistas de ETA. Uno de los guardias civiles sufrió cinco balazos en el abdomen y su pronóstico era muy grave. Fuentes policiales achacan el incidente a la "psicosis originada por la explosión de un coche bomba ocurrida una hora y media antes cerca del cuartel de la Guardia Civil de Bilbao".

Los hechos se produjeron pasadas las 0.15 horas en la avenida de Ramón y Cajal con la calle del Ejército, en el barrio bilbaíno de Deusto, cerca del puente que cruza la ría, menos de dos horas después de la explosión de un coche-bomba en el barrio de Uribarri. Entre el lugar de la explosión y del tiroteo hay unos tres kilómetros de distancia.Fuentes de Interior explicaron, en torno a las dos de la madrugada pasada, que un coche camuflado de la Guardia Civil observó en el casco viejo de Bilbao la presencia de otro vehículo ocupado por dos personas que le infundió sospechas, sin pensar jamás que pudiera tratarse de agentes de la Ertzaintza. Por este motivo, comenzó a seguirle discretamente durante varios kilómetros, hasta llegar a Deusto. En este punto, unos y otros sospecharon y se entabló un tiroteo, sin que pueda precisarse si en algún momento intentó identificarse alguno de ellos.

Un vecino de la zona, que dice que vio desde su casa un tiroteo entre dos coches sin distintivo policial, aseguró que los primeros disparos procedieron del vehículo que luego resultó que estaba ocupado por agentes de la Ertzaintza. Algunos testigos creen haber oído una docena de disparos, informa Luis Alberto García.

Otros vecinos relataron que vieron cómo un hombre que estaba fuera de uno de los coches empuñaba una pistola y disparaba repetidamente, aunque ellos no podían apreciar ni hacia dónde ni a quién disparaba. Entre el lugar donde quedaron detenidos los coches y donde se apreciaban las primeras manchas de sangre había unos 140 metros de distancia, lo que da idea del intenso tiroteo. El primero de los heridos cayó en la puerta de entrada de la Universidad de Deusto.

El propietario de un bar de las proximidades recordaba a primeras horas de la madrugada que alrededor de las 0.15 entró en su establecimiento un hombre joven vestido de paisano, que llamó por teléfono y rogó que pidieran una ambulancia.

El agente estaba herido en un costado y sangraba abundantemente, por lo que el dueño creyó en un primer momento que se trataba de un herido por arma blanca en una reyerta entre pandillas. Agentes uniformados de la Ertzaintza acudieron poco después al local, pidieron el DNI al herido y comprobaron que se trataba de un guardia civil. Mientras llegaba la ambulancia, el agente no comentó nada acerca de, las circunstancias en que se produjo el incidente, aunque repetidamente se quejaba por el dolor. En los alrededores del bar permanecían unas horas después los dos coches entre cuya dotación se produjo la refriega.

El herido más grave en el tiroteo registrado en el barrio bilbaíno de Deusto es un guardia civil que fue trasladado al hospital de Cruces-Baracaldo con al menos cinco impactos de bala en el abdomen, cuya identidad se desconoce, según fuentes de la DYA. Interior dijo anoche que, pese a la gravedad de las lesiones, su vida no corre peligro.

Misión desconocida

Los otros dos heridos, también de bala, son un guardia civil, V. M. M., de 27 años y natural de Córdoba, que fue alcanzado por un proyectil en una pierna; y el ertzaintza J. R. D., de 22 años y natural de Bilbao, que también sufre un balazo a la altura de una rodilla y heridas en los testículos, según las mismas fuentes, que añadieron que en principio no hay constancia de más heridos.Fuentes del Ministerio del Interior no pudieron precisar anoche a qué servicio ni qué misión estaban prestando los dos guardias civiles que se vieron envueltos en el incidente. El Gobierno vasco tampoco pudo concretar qué cometido ni a que unidad pertenece el ertzaintza herido.

En ambas fuentes se insistía a primeras horas de la madrugada de hoy en que los hechos seguían rodeados de "gran confusión", aunque daban por totalmente confirmado que el incidente fue resultado de una confusión. La Consejería de Interior no facilitó ninguna información, pese a los reiterados intentos por obtener una versión oficial.

Descoordinación

Fuentes de los sindicatos de la Ertzaintza recordaron que hace varios meses se produjo un incidente similar en el barrio bilbaíno de las Cortes, aunque en esa ocasión el resultado fue mucho menos dramático que ahora. Entonces, según los mismos medios, el origen fue el mismo: que los guardias civiles y los ertzainas tuvieron mutuos recelos y tomaron a los contrarios por delincuentes o terroristas.Sindicalistas del Cuerpo Nacional de Policía vienen denunciando desde hace meses la descoordinación existente entre este cuerpo y la Guardia Civil, así como con las unidades de la Ertzaintza. "En más de una ocasión, guardias civiles han cacheado a punta de pistola a policías nacionales, creyendo que eran delincuentes, y otras veces guardias civiles han seguido a ertzainas hasta tomarlos poretarras", denuncia un sindicalista policial. En marzo de 1983, una patrulla de la Guardia Civil encañonó a varios ertzainas de paisano, tras sofocar un incendio forestal registrado en el alto de Azcárate, entre las localidades guipuzcoanas de Elgoibar y Azpeitia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de marzo de 1997