40.000 millones en ayudas públicas
Los 58 kilómetros del tramo Abrera-Sant Celoni, integrado en el cuarto cinturón de Barcelona y valorados en 48.800 millones de pesetas, figuraban inicialmente como autopista de peaje. La sociedad Acesa, que explota con éxito y rentabilidad económica varios tramos de autopistas en el ámbito catalán, estaba dispuesta a asumir la concesión de este vial. Pero la Generalitat, cree que se han cubierto con creces la dosis de carreteras de peaje, de modo que los nacionalistas de CiU han dicho que ni un tramo más. Así que su construcción se hará con cargo a los Presupuestos del Estado o mediante la fórmula de peajes blandos una modalidad que permite a la Administración dilatar el pago de una obra en el tiempo y hacerlo en función del número de los usuarios que la transiten. Según fuentes próximas al Ministerio de Fomento, ésta y otras fórmlas, que se aplicarán en una segunda fase a los itiinerarios Albacete-Murcia, Huesca-Lleida y Estepona-Guadiaro, no son muy del agrado del departamento, a pesar de haberse afanado inicialmente en recabar soluciones de financiación imaginativas que aplacen el déficit y mantengan el ritmo de la construcción.Fomento dispone este año de una partida de 40.000 millones de pesetas para aportarlas como anticipo a concesionarias de autopistas, o entidades públicas dedicadas a la ejecución de carreteras.
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